«CLEVELAND, ESTO ES PARA USTEDES»

Suelen decir que nadie es profeta en su tierra. Y, hasta 2016, esa frase se podía aplicar a la carrera de LeBron James. El Rey se fue de Cleveland seis años antes, en la búsqueda de un campeonato. «La Decisión», como se le llamó a esa ida hacia Miami, convirtió a LeBron en un villano. En Ohio quemaron sus camisetas y el que era la salvación pasó a ser un simple traidor.

Cinco años y dos campeonatos después, James volvió a su tierra como un jugador total, y las chances de levantar por fin el título enterraron el resentimiento del público. El primer intento resultó fallido. Y el segundo parecía tener el mismo final. Pero LeBron sacó a relucir su condición de leyenda, lideró a Cleveland en una remontada histórica y le dio a la franquicia su primer campeonato de la NBA. Nada mal para un niño de Akron…

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