Y KD LO VOLVIÓ A HACER

Golden State Warriors ya era un equipo estupendo sin Kevin Durant. En el campeonato de 2015 y la temporada del año siguiente se pueden encontrar argumentos necesarios para asegurar que ese plantel podría conseguir más títulos sin la presencia del 35. Pero lo tiene. Y, con KD defendiendo a la Bahía, los Warriors son prácticamente inalcanzables para cualquier otra franquicia. El tercer juego de estas NBA Finals encontró a Cleveland como pocas veces en estos Playoffs: ejerciendo funciones colectivas, respaldando a su estrella cuando es necesario. Para colmo, Steph Curry vivió la noche como una pesadilla individual y aquel torbellino anotador de los juegos anteriores se secó por completo en Ohio. Todo parecía indicar que, finalmente, había llegado la hora de los Cavaliers. O al menos lo hubiera sido, si Golden State no contara con Durant: 43 puntos, 13 rebotes, siete asistencias y el triunfo -y quizás la serie- en el bolsillo. Las pruebas son claras y reiteradas. La NBA está ante uno de los mejores equipos de todos los tiempos.

Escrito por Crossover

Básquet y algo (mucho) más.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: