LA DINASTÍA

A lo largo de su historia, la NBA se ha engrandecido con equipos que marcan una época al ejercer un dominio casi absoluto en el juego. Y, a partir de 2018, es preciso afirmar que otra constelación de estrellas se erige como la nueva dinastía: los Golden State Warriors. Este equipo, dirigido con majestuosidad por Steve Kerr y liderado en la cancha por Steph Curry y Kevin Durant, ha conseguido el quinto título de la franquicia, el tercero en cuatro temporadas y el segundo consecutivo. Piezas imprescindibles como Draymond Green, Klay Thompson, Andre Iguodala y un plantel de especialistas completan al campeón reinante de la NBA, una de las mayores expresiones de dominio que este deporte haya visto en los últimos tiempos.

 

DONDE NACEN LAS LEYENDAS

Las definiciones son aquellas instancias en las que prevalecen esos jugadores que nacen para triunfar: tiros decisivos, remontadas históricas y físicos exigidos al máximo. Desde Magic Johnson y Michael Jordan hasta Ray Allen y Paul Pierce, en CROSSOVER les traemos las más grandes jugadas en la historia de las NBA Finals. Que lo disfruten.

Y KD LO VOLVIÓ A HACER

Golden State Warriors ya era un equipo estupendo sin Kevin Durant. En el campeonato de 2015 y la temporada del año siguiente se pueden encontrar argumentos necesarios para asegurar que ese plantel podría conseguir más títulos sin la presencia del 35. Pero lo tiene. Y, con KD defendiendo a la Bahía, los Warriors son prácticamente inalcanzables para cualquier otra franquicia. El tercer juego de estas NBA Finals encontró a Cleveland como pocas veces en estos Playoffs: ejerciendo funciones colectivas, respaldando a su estrella cuando es necesario. Para colmo, Steph Curry vivió la noche como una pesadilla individual y aquel torbellino anotador de los juegos anteriores se secó por completo en Ohio. Todo parecía indicar que, finalmente, había llegado la hora de los Cavaliers. O al menos lo hubiera sido, si Golden State no contara con Durant: 43 puntos, 13 rebotes, siete asistencias y el triunfo -y quizás la serie- en el bolsillo. Las pruebas son claras y reiteradas. La NBA está ante uno de los mejores equipos de todos los tiempos.

LA REVOLUCIÓN ATACA DE NUEVO

Luego del caótico final del primer juego, Golden State Warriors exhibió uno de los porqués de su éxito. Steph Curry dominó el segundo juego de las NBA Finals como sólo él y su equipo pueden hacerlo, rompió el récord de más triples en la historia de esta instancia con nueve anotaciones (Ray Allen había marcado ocho en 2010) y se puso en la cima de los candidatos al MVP Finals. La serie se mudará a Cleveland, pero los Cavaliers deberán imponer más que la localía para ganar el próximo encuentro y meterse en la competencia por el campeonato.

CONTRA PROPIOS Y EXTRAÑOS

Últimamente, una actuación sobresaliente de LeBron James no corresponde necesariamente a una victoria de Cleveland Cavaliers. Es que, muchas veces, el 23 debe luchar contra las virtudes de sus rivales y lidiar con los errores de sus compañeros. Sumó 51 puntos, ocho rebotes y ocho asistencias y todo parecía mágico: a falta de pocos segundos y abajo en el marcador por un punto, los CAVS tenían la oportunidad de ponerse al frente si George Hill anotaba los dos tiros libres. Metió el primero, pero falló el último. El partido le dio una segunda oportunidad a los visitantes: la pelota le cayó a J.R. Smith, a pocos metros del aro. Y allí fue cuando la confusión se apoderó de la escena. El perimetral prescindió del tiro, salió de la pintura y comenzó a correr en busca de una falta o de agotar el tiempo del reloj, creyendo que su equipo ganaba por la mínima. Final del juego y tiempo suplementario. Ya no hubo otra chance para Cleveland. La primera victoria de estas NBA Finals quedó en manos de Golden State Warriors. Y la imagen de LeBron, casi pidiéndole explicaciones a su compañero, quedará en la historia.

EL PRIMER THOMPSON

Suerte o destino. Creer o reventar. Hay historias que ponen en cuestión uno o todos esos conceptos. La de Mychal Thompson los atraviesa por completo, como si de una leyenda antigua se tratara. Es que el padre de Klay, actual escolta del multicampeón Golden State Warriors, inició su camino hacia la NBA gracias a un error. Un entrenador de Miami fue a Bahamas, la tierra natal de Mychal, a reclutar a un tal Charles Thompson. Equivocado, apareció en la casa de una familia con el mismo apellido pero con diferentes aspiraciones. Ver a aquel joven de más de dos metros lo hizo olvidar al pobre Charles, quien en 1987 seguramente vio cómo un coterráneo se convertía en el primer extranjero en ser número uno del Draft de la NBA.

Sin que el destino tejiera sus hilos, nada de esto hubiera pasado. Ni Mychal hubiese ganado dos títulos en la mejor liga del mundo, ni sus dos hijos estarían siguiendo sus pasos. Es así: creer o reventar.

«CLEVELAND, ESTO ES PARA USTEDES»

Suelen decir que nadie es profeta en su tierra. Y, hasta 2016, esa frase se podía aplicar a la carrera de LeBron James. El Rey se fue de Cleveland seis años antes, en la búsqueda de un campeonato. «La Decisión», como se le llamó a esa ida hacia Miami, convirtió a LeBron en un villano. En Ohio quemaron sus camisetas y el que era la salvación pasó a ser un simple traidor.

Cinco años y dos campeonatos después, James volvió a su tierra como un jugador total, y las chances de levantar por fin el título enterraron el resentimiento del público. El primer intento resultó fallido. Y el segundo parecía tener el mismo final. Pero LeBron sacó a relucir su condición de leyenda, lideró a Cleveland en una remontada histórica y le dio a la franquicia su primer campeonato de la NBA. Nada mal para un niño de Akron…

EL INICIO DE LA MÁQUINA

Las NBA Finals del 2015 supusieron el primero de los tres -y próximamente cuatro- enfrentamientos entre Golden State Warriors y Cleveland Cavaliers. El regreso de LeBron James generó una expectativa de campeonato en Ohio, mientras que en San Francisco se gestaba uno de los mejores equipos de la historia. Finalmente, fueron los dirigidos por Steve Kerr quienes se alzaron con el título luego de cuarenta años de sequía. Con Stephen Curry como líder y estrella y un equipo virtuoso rodeándolo, Golden State inició con ese logro un dominio en la NBA. Y, en CROSSOVER, te traemos la película completa de aquellas Finales.

LOS VIAJES DEL REY

Desde hace ocho temporadas, en la Conferencia del Este hay una ley que se mantiene inalterable: contar con LeBron James es un pase directo a las NBA Finals. Año tras año, las demás franquicias que prescinden del Rey han encarado la postemporada con la idea de destronarlo como meta final. Todas han fallado en el intento. Estos Playoffs no son la excepción. Y LeBron, esta vez en Cleveland, disputará nuevamente una definición del campeonato. Otro hito en su carrera, que inevitablemente se ubicará para siempre entre las más impresionantes en la historia del deporte.