EL DIOS DEL CROSSOVER

Kyrie Irving, Steph Curry, Jamal Crawford. En la actualidad, estas y otras tantas estrellas de la NBA nos maravillan con su habilidad para manejar el balón, para dejar sin respuesta a los defensores mediante un crossover. Pero, tiempo atrás, existió un hombre que llevó esa faceta del juego a un nuevo nivel. Un precursor de lo que hoy vemos constantemente. Tanto sus movimientos como su nombre lo ubican en la cima de aquellos que viven del engaño. Esta es la historia de God Shammgod, el dios del CROSSOVER.

EL PRIMER MAGIC VS LARRY

La NBA los convirtió en una de las rivalidades más emblemáticas en la historia del deporte: Magic Johnson y Larry Bird. Larry y Magic. Detrás de ellos -y sin que ninguno de los dos lo quisiera- se encolumnaron quienes defendían lo contrario a lo que el otro representaba: Oeste contra Este, básquet callejero contra el de fundamentos, estética contra eficiencia y, en cierto punto, negro contra blanco. Alejados de todas las miserias por las que las masas elegían a uno u otro, ellos marcaron una época enfrentándose en la cancha y siendo amigos fuera de ella. Pero, aunque la NBA disfrutó de esos choques como de ningún otro, todo comenzó antes de que fueran profesionales. Fue en la final de la NCAA de 1979 entre Michigan State e Indiana State, dos modestas universidades lideradas por estos genios del juego.

EL GUANTE

El único base ganador del premio al Mejor Defensor del Año en la historia de la NBA debía ser alguien rudo, listo para incomodar al rival a través de todos los medios posibles. Y nadie encastraba mejor con esa descripción que Gary Payton. Fuera un novato o Michael Jordan, el ídolo de Seattle no se dejaba intimidar por su contrincante. Así, forjó una carrera que encontró un merecido lugar en el Hall of Fame. Y esta es su historia.

CUANDO MAGIC SE CONVIRTIÓ EN LEYENDA

1980. El Spectrum de Philadelphia albergaba el sexto partido de las Finales NBA entre los 76ers y Los Angeles Lakers. Pese a que estos últimos lideraban la serie con tres victorias, la lesión de Kareem Abdul-Jabbar acrecentó bruscamente las chances de que el equipo de Julius Erving forzara un séptimo y definitivo encuentro. En la búsqueda de una manera de suplir la ausencia de su jugador más dominante, el entrenador Paul Westhead decidió que su base novato ocupara el puesto de pívot. Nadie preveía que, en esa noche, aquel joven de sonrisa amistosa iba a ser el protagonista de una de las hazañas más recordadas en la historia del deporte: la que convirtió a Magic Johnson en leyenda.

EL GUSANO QUE NO QUISO SER MARIPOSA

La NBA es un producto de consumo masivo. Aparece tanto en las pantallas de Estados Unidos como en los smartphones de China y Sudamérica. Gran parte de esas apariciones se deben a los famosos highlights, esas jugadas que sobresalen entre otras durante un partido. Por lo general, las acciones ofensivas son aquellas que predominan. No resulta descabellado, entonces, que los grandes jugadores de ataque sean los favoritos de la gente.

Sin embargo, hubo un jugador que, durante las décadas del 80 y del 90, encontró una forma de colarse entre los mejores. Lo hizo yendo contra la corriente, enfocándose en el «trabajo sucio», ese que pocos quieren hacer. Así fue que completó una carrera brillante, en la que sobresalen cinco campeonatos, dos premios de Mejor Defensor del Año y siete títulos de máximo reboteador. Dennis Rodman, el gusano que jamás quiso ser mariposa.

 

BÁSQUET DE ASFALTO

En tiempos en los que ganarse el respeto de los demás significaba deslumbrar en playgrounds de los suburbios, Jamal Crawford creó su reputación de mago con una pelota en las manos. Según dice él y corroboran quienes pudieron verlo, los movimientos que tanto lo hicieron -y hacen- destacar en la NBA no son ni la mitad de los que hacía cuando el escenario era el asfalto.

 

JASON KIDD, EL PRIMER LEBRON

«La gente no lo sabe, pero Jason Kidd fue el primer LeBron James. ¿A qué me refiero? Cuando ‘J’ jugaba en la secundaria, todos se paraban a verlo. Toda la atención estaba puesta en él», suelta Gary Payton, a horas de que ese muchacho al que nombra sea inducido al Hall of Fame. Enfocado desde adolescente, Kidd forjó una carrera espectacular: Co-Rookie del Año (junto a Grant Hill), diez participaciones en el All-Star, dos veces oro olímpico, segundo jugador con más robos y asistencias en la historia y campeón con Dallas Mavericks. Su camino, inevitablemente, termina en donde todas las leyendas se reúnen. Desde aquel joven de secundario hasta este hombre laureado, un repaso por toda la trayectoria de uno de los mejores bases que ha dado este juego.

 

GRANDES LEYENDAS, MEJORES AMIGOS

7 de noviembre de 1991. Magic Johnson sacude al mundo con la noticia de que es portador de VIH y no volverá a jugar profesionalmente. Eran años en los que la enfermedad aún no se conocía con precisión, y muchos de los Magic creía sus amigos más cercanos se alejaron. Sin embargo, fue alguien con el que rivalizó durante toda su carrera quien se mantuvo ahí, firme ante las adversidades. Larry Bird, la leyenda del otro lado de la vereda. Ese tipo arisco con el que tantas veces luchó dentro de una cancha, conocido más por sus silencios que por sus demostraciones afectivas, le reveló a Magic una enseñanza sagrada: la amistad está por encima de todo. Y brilla aún más fuerte en los peores momentos.

LOS INICIOS DE DIRK NOWITZKI EN LA NBA

Apenas siete jugadores en la historia de la NBA han alcanzado los 30,000 puntos. Sólo uno de ellos no es estadounidense. Y, a pesar de que el dato describa en gran parte su grandeza, no alcanza para englobar lo que Dirk Nowitzki significa para el básquet. Todo comenzó en 1998, cuando aquel joven de 20 años dejó Alemania para seguir sus sueños en Estados Unidos.

OSCAR SCHMIDT, EL MANO SANTA

Que el máximo anotador en la historia del básquet no sea de la patria creadora del juego es, de inicio, una demostración de que ese hombre pertenece a la élite de este deporte. Ofensivamente imposible de parar, Oscar Schmidt forjó una carrera sumamente exitosa sin haber participado jamás de la NBA. En su época, la normativa prohibía a los jugadores de la liga estadounidense jugar para su seleccionado nacional, y Schmidt prefirió defender los colores de su país antes que hacerse camino entre las estrellas. ¿Qué hubiera pasado si el brasileño hubiese decidido jugar en la NBA? Él mismo lo aclara: «Hubiera sido uno de los diez mejores jugadores de la historia.»

SHOWTIME

Durante la década del 80′, Los Angeles Lakers adoptó una filosofía que marcó a la franquicia para siempre: el Showtime. Pero aquella forma de ver las cosas no se circunscribía únicamente a lo que sucediera sobre el parqué. Era una conjunción de elementos que iba desde el espectáculo (con bailarinas y shows en los descansos) hasta la presencia de celebridades de Hollywood en la primera fila del Forum, por aquel entonces el estadio oficial del equipo. Todo era impulsado por Jerry Buss, el propietario mayoritario de la franquicia. Así, con Buss desde las gradas y Magic Johnson como líder en la cancha, los Lakers forjaron una imagen que transformó a la NBA por completo.

 

 

CONTRA LA MAREA

La carrera de Alonzo Mourning es una descripción perfecta de lo que significa «sacrificio»: no sólo por su estilo de juego, tan combativo como inteligente, sino por su tenaz lucha contra una enfermedad renal que casi lo deja sin básquet y sin vida. También por volver, y por alcanzar la gloria catorce años después de llegar a la NBA.

UN SUEÑO COMPARTIDO

Quienes los conocen aseguran que, dentro de una cancha, cuentan con una ventaja que los separa de los demás. Un sexto sentido, ese que normalmente se les atribuye a los gemelos. Exista o no, hay algo que está claro: las historias de Markieff y Marcus, los hermanos Morris, no se pueden contar por separado.

 

EL GEN ASESINO

Tal vez, en la historia de la NBA no haya habido dos jugadores tan similares entre ellos. Y es que, desde que aquel joven nacido en Philadelphia se salteó el básquet universitario para llegar a la mejor liga del mundo, las comparaciones han sido moneda corriente. Las épocas, los títulos y la presión mediática han . Aunque, pese a la influencia de cualquier factor externo, la relación entre Kobe Bryant y Michael Jordan siempre ha sido fraternal. El deporte -y los amantes del juego-  se los agradecerá eternamente.

 

TEX WINTER, EL PADRE DEL TRIÁNGULO OFENSIVO

Crear es, por motivos obvios, mucho más complicado que destruir. Pero crear algo capaz de destruir murallas dispuestas a frenarte de cualquier manera es sólo para los iluminados. Y Tex Winter, la mente maestra que ideó la tan conocida como exitosa fórmula ofensiva denominada El Triángulo, es el ejemplo perfecto. Esta es su historia.

CHUCK DALY Y EL ARTE DE LA SEDUCCIÓN

Mucho se habla de la injerencia de los entrenadores en el funcionamiento de sus equipos. Y, al hacerlo, se destacan temas como el conocimiento del juego, la comunicación y el liderazgo, todas características válidas y vitales. Sin embargo, hay una cualidad que, aún más en ligas como la NBA, separa a los buenos de los grandiosos: saber exactamente cómo manejar a cada uno de los egos que conforman a un plantel estelar. Y, en eso, Chuck Daly era sencillamente un maestro.

Sin la necesidad de discursos autoritarios o de gestos prepotentes, supo controlar a la perfección las emociones de un equipo plagado de estrellas como los Detroit Pistons, a los que encaminó a la obtención de dos títulos a base de un estilo férreo e incómodo para cualquier rival. Lo hizo, también, al mando del plantel con más leyendas que jamás haya visto este deporte: el Dream Team que presentó Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Aquel veterano con cabello de rockstar entendió desde muy temprano que este es un deporte de jugadores. Al final, son ellos los que salen a la cancha y definen los partidos.  Un coach es una guía, alguien que planta una idea y se encarga de explotar al máximo las virtudes de cada uno de sus dirigidos. Pero, antes que todo, un gran entrenador debe comprender que lo que tiene enfrente es grupo de seres humanos. Y Chuck Daly lo hizo como pocos.

 

SAM BOWIE, EL DRAFT DE 1984 Y UNA CRUZ LLAMADA JORDAN

En la NBA, una liga regida por las comparaciones, a Sam Bowie le tocó lidiar con la peor de todas. Es que el pívot, elegido por Portland en la segunda posición del Draft 1984, tuvo que soportar durante toda su carrera los éxitos del muchacho seleccionado tras él: nada menos que Michael Jordan. Ese peso, sumado a un sinfín de lesiones, limitaron al mínimo el impacto de Bowie en la élite. Su historia quedará marcada por lo que podría haber sucedido más que por lo que efectivamente ocurrió.

THE GLIDE

En una liga tan competitiva como la NBA, sobresalir por el deseo de ganar es una cualidad de la que pocos pueden presumir. A lo largo de su carrera, Clyde Drexler demostró ser uno de esos que viven para superarse. Día tras día. Noche tras noche. Partido tras partido. Y, pese a que el tan preciado campeonato le fue esquivo durante gran parte de su trayectoria, supo ser paciente y conseguirlo en sus años de veterano. Esta es la historia de uno de los mejores jugadores que hayan jugado este juego.

DE ALCANZAPELOTAS A PRESIDENTE

De alcanzapelotas de Seattle Supersonics a presidente de Golden State Warriors, la franquicia que actualmente domina la escena: la historia de Rick Welts parece utópica, pero es tan real como valiosa. Este personaje, vital para el desarrollo de la NBA, la WNBA y el básquet internacional, atravesó todos los estratos de la liga para transformarse en un pilar fundamental del éxito.

 

THE LAST SHOT

Hay momentos que pasan intrascendentes en la existencia. Otros, imprescindibles en el deporte, pueden englobar por completo una historia inmensa. El último tiro de Michael Jordan con la camiseta de Chicago Bulls, ese que valió su sexto título y el de la franquicia durante las Finales de 1998, sirve para definir con exactitud lo que significó su dominio en la NBA.

La foto, casi artística, es una postal de ello: los jugadores de Utah rendidos ante su grandeza, la afición local aterrada por lo que se sabe inevitable y él, como siempre, dueño del tiempo y de la última palabra. The Last Shot, en la voz del mismísimo Michael Jordan.

THE HUMAN HIGHLIGHT

Plástico, potente, atlético, talentoso. Dominique Wilkins fue, como jugador de básquet, todo lo que alguien que sueña con serlo puede pedir. Era al que todos miraban cuando buscaban una jugada sobresaliente, esa que jamás habían visto. Y esta es su historia.

 

T-MAC

«Tracy McGrady es, por lejos, el jugador más duro que tuve que enfrentar. Cuando tienes esa combinación de habilidades, todo se torna muy peligroso.» Para alcanzar su condición de leyenda, Kobe Bryant ha hecho un culto de la confrontación, de la competencia y de la utilización del otro como meta para superarse. Por lo tanto, que se refiera a alguien de esa manera significa más que cualquier otro elogio. Y es que, durante toda su carrera, T-Mac demostró ser una de las fuerzas más impactantes que haya presenciado la NBA. Basta con recordar aquella épica remontada de Houston Rockets ante San Antonio Spurs, con McGrady como protagonista principal, para dimensionar su impacto en el juego. Una de las tantas épicas en las que se vio involucrado él, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.

 

 

CHOQUE DE TITANES

Allen Iverson y Vince Carter han hecho disfrutar a una generación entera de fanáticos de la NBA. Y eso, definitivamente, no se mide en campeonatos. Sus enfrentamientos han sido antológicos. A cada gran partido de uno, le correspondía una respuesta aún mejor del otro. Así fueron las Semifinales de Conferencia Este de 2001, que cruzaron a Philadelphia y Toronto en el camino hacia el título.

Siete partidos con Iverson y Carter al mando de cada equipo. Un verdadero choque de titanes que no puede caer en el olvido.

SIR CHARLES

Charles Barkley es el ejemplo perfecto de que no es necesario ganar un campeonato para ser una leyenda. Como muchos otros sufrió el hecho de ser contemporáneo a Michael Jordan, quien supuso una puerta infranqueable al momento de coronarse en la NBA. Sin embargo, ni siquiera el mejor jugador de la historia pudo evitar que Barkley acumulara otros prestigiosos reconocimientos individuales (MVP de la temporada regular en 1993, elegido como uno de los cincuenta mejores jugadores en la historia e inducido al Hall of Fame en 2006) y colectivos (oro olímpico en 1992 y 1996) que le permiten sentarse en la mesa de los más grandes.

Conocido tanto por su talento como por su tendencia a estallar ante los micrófonos, Sir Charles se erige como un pilar histórico del mundo mediático de la liga. Y en esa posición se mantiene aún hoy, enfocado en su faceta de comentarista televisivo. Pero siempre es bueno recordar aquellos años en los que los ojos del público se maravillaban con ese «gordito» capaz de moverse como nunca nadie de su tamaño se había movido.

HIELO EN LAS VENAS

Pocos jugadores han sido capaces de conseguir actuaciones como las que Reggie Miller lograba en los últimos segundos de un partido. Su capacidad resolutiva, sumada a la ferocidad de su juego y su poder de fuego lo convirtieron en uno de los mejores definidores de todos los tiempos. Un verdadero asesino del aro. Sin embargo, durante la infancia nadie veía al joven Reggie como un futuro integrante del Hall of Fame.

Esta es la historia del hombre que vistió la camiseta de Indiana Pacers durante sus dieciocho temporadas en la NBA: Miller, the Killer.

 

 

 

WONDER WOMAN

Existen muy pocas personalidades que representan casi tanto como una institución. Lisa Leslie, pionera del desarrollo del básquet femenino, es una de ellas. Su carrera representa todo el trabajo que las mujeres hicieron -y siguen haciendo- para derribar las barreras del menosprecio y llegar a la élite del deporte. Conocé su historia.

 

 

 

THE FORCE

Para Katie Smith, el juego siempre fue igual. Sin importar la liga o el contexto, ella iba a demostrar por qué es la máxima anotadora en la historia del básquet femenino. Pero su carrera no sólo se basó en estadísticas, sino también en sentar las bases de lo que significaba la dedicación y el trabajo duro.

ROLLERCOASTER

A veces, aquellos que parecen estar destinados a dominar una época se chocan contra la fragilidad de sus cuerpos. Y eso le sucedió a Grant Hill, uno de los jugadores más completos que haya visto la NBA. Las lesiones, que atacaron a sus tobillos durante toda su carrera, no le permitieron mantenerse al máximo de sus capacidades. A pesar de todo, fue merecidamente inducido al Hall of Fame en este año. Y eso da una clara perspectiva de su magnitud.

LA LEYENDA DEL PLAYGROUND

Lejos de los flashes, de las marcas y de la industria mediática existió una atmósfera en la que quienes se creían grandes llegaban al asfalto para convertirse en leyendas. Parece una fábula, pero allí se sentaron las bases del básquet moderno, del estilo y el componente artístico como esencia del juego. El mítico Rucker Park, playground que aún descubre talentos en Harlem, fue el escenario en el que todas esas historias ocurrieron. Una de ellas significó el comienzo de una nueva Era: la del legendario Julius Erving y el nacimiento del Doctor J.

DE PADRE A HIJO

Las historias de padres e hijos que han sido estrellas en el mismo deporte muchas veces se ensucian con comparaciones innecesarias. Pero los Curry le escapan a eso. Tanto Dell, el padre, como Steph, el hijo, han podido mantener una conexión que deja de lado cualquier reconocimiento, récord o campeonato. Uno ha aprendido todo del otro y lo ha llevado a la excelencia. Ese otro disfruta de los logros de su hijo como si fueran propios. Y en cierto punto lo son, porque, según el dos veces MVP, su padre ha sido la causa del amor que él tiene por el juego. La pasión, el inicio de todo. Eso que ellos dos comparten mejor que nadie. De padre a hijo.

MADE IN HOLLYWOOD

Su carrera ha sido de película. No es una exageración. El Óscar que descansa en sus vitrinas lo prueba. Desde que aquel jovencito muy confiado de sus capacidades se salteó la universidad y llegó a la NBA, todo lo que ha ocurrido pareció seguir la pista de un guión hecho en Hollywood: fue drafteado por Charlotte, pero traspasado inmediatamente a Los Angeles Lakers. Cargó -y también creció- con la comparación con Michael Jordan desde sus primeros highlights. Alcanzó la gloria como escudero y como líder. Como «8» y como «24». Con peinado afro y pelado.

También fue subestimado. Y sufrido por esos mismos que abrieron la boca. Estropeado por el rival de la vereda de enfrente y redimido dos años después, en una revancha histórica. Este asesino del aro anotó puntos de todas las maneras, incluso visiblemente limitado por una dura lesión. Hasta se dio el gusto de que la escena final fuera igual de magnífica que todo lo anterior: 60 puntos en el último partido oficial de su vida. No es raro, entonces, que ahora se dedique a inventar historias. Y tal vez lo intente, pero jamás imaginará una como la suya. La del legendario Kobe Bryant y su amor por este juego.

EL MATEMÁTICO

Rajon Rondo puede ser criticado por sus actitudes, pero hay algo que nadie puede negar: dentro de la cancha, es uno de los jugadores más inteligentes de la NBA. Y esa característica lo acompaña desde aquellos años en los que era apenas un niño con el sueño de ser una estrella. Esta es su historia.

ALMA DE LEYENDA

Elgin Baylor nunca fue elegido MVP de la NBA. Durante sus trece años como profesional, participó de ocho NBA Finals sin lograr ganar ninguna de ellas. Aun así, nadie en su sano juicio podría excluirlo de la lista que reúne a los mejores jugadores en la historia de este deporte. Y eso obedece a dos simples razones: que no todo se mide en títulos y que el legado de Baylor ha sido tan potente que todavía se mantiene en el tiempo.

 

«SENTÍ QUE ERA EL GOAT»

A pesar de ser considerado uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos y contar con un palmares que avala esas consideraciones, LeBron James no es alguien que suela autoproclamarse como el mejor. Sin embargo, asegura que hubo un momento de su carrera en el que sintió, por primera vez, que se había convertido en el GOAT.

* Extracto de More Than An Athlete, producción de Uninterrupted para ESPN+

CONTRA LAS APUESTAS

En la actualidad, la NBA es una liga en la que predominan los jugadores afroamericanos. Sin embargo, sus inicios fueron muy distintos. Los blancos dominaban la escena, el racismo estaba más vivo que nunca y los atletas negros eran fuertemente discriminados. Don Barksdale fue uno de los pioneros que derribó los prejuicios y sentó las bases de lo que hoy vemos. Esta es su historia.

 

RUN TMC

Antes de Kevin Durant, de Stephen Curry y de Klay Thompson, los fanáticos de Golden State Warriors no dudaban cuando debían responder cuál era su Big Three más famoso: RUN TMC, aquel trío conformado por Tim Hardaway, Mitch Richmond y Chris Mullin que, amparados por la libertad que les ofrecía Don Nelson, deslumbraron en los años 90′ por su estilo veloz, desfachatado y sumamente ofensivo.

EL PRIMER CAMPEÓN

«Que los New York Rens ganaran hizo que todos le prestaran atención a los jugadores negros. El sacrificio que John Isaacs y todos los integrantes del equipo hicieron puso al básquet entre los deportes más importantes», dice Kareem Abdul-Jabbar. Y si de historia y de quebrar prejuicios se trata, es necesario escuchar su palabra. Viajamos al pasado para conocer a uno de los primeros campeones profesionales del juego.

EL DESTRUCTOR

Fue una de las tantas estrellas que no pudo conseguir un campeonato por vivir la Era Michael Jordan. Aun así, Patrick Ewing completó una carrera que lo depositó merecidamente en el Hall of Fame: Rookie del Año, once veces All-Star, miembro del Dream Team y máximo anotador en la historia de los New York Knicks. De Jamaica al Olimpo de la NBA, esta es su historia.

 

THE SHOT

Sus catorce temporadas en la NBA fueron más bien discretas para lo que se esperaba de él. Es que, si hablamos de básquet universitario, pocos han tenido una carrera tan brillante como la que tuvo Christian Laettner en Duke. Esos años le valieron dos campeonatos, múltiples reconocimientos individuales, la participación en el Dream Team y, quizás, el tiro más recordado en la historia de la NCAA.

NBA DE CALLE

Desde hace cuatro décadas, una liga realizada en el sur de Los Angeles domina el verano estadounidense. Como en los viejos tiempos, se cruzan en la cancha jugadores de la NBA, viejas estrellas de la élite y leyendas del básquet callejero para transformar a ese evento en un espectáculo indispensable: la Drew League.

 

AQUEL BIG THREE

En tiempos en los que Los Angeles Lakers y Boston Celtics volvían a ocupar el lugar que la historia les había dado, estos últimos contaban con un trío de jugadores que estaban listos para destrozar al rival de turno. No importaba quién fuera, ellos jugaban de la misma forma. Y, normalmente, eran superiores a la mayor parte del resto. Robert Parish, leyenda de la NBA y el hombre con más partidos jugados en la historia de la liga, recuerda aquellos años compartidos con Larry Bird y Kevin McHale.

CORNERSTONE

Dentro de una disciplina muchas veces menospreciada como el básquet femenino, Rebecca Lobo hizo lo posible para que sus logros individuales sirvieran como un trampolín hacia el reconocimiento colectivo. Ya sea en la universidad, con el Team USA o como parte de la WNBA, Lobbo se encargó de que las miradas apuntaran hacia donde ella estaba. Esta es su historia.

EL PRIMER ALUMNO

LeBron James. Tracy McGrady. Kobe Bryant. Kevin Garnett. Moses Malone. Todos ellos, talentos incuestionables, decidieron saltarse la universidad para pasar directo de la secundaria al profesionalismo. Y cada uno de estos jugadores debería agradecerle al joven que lo hizo cuando nadie lo creía posible: Spencer Haywood. Esta es su historia.

SWEETWATER

En una época en la que el racismo era visible en todos los aspectos de la sociedad estadounidense, Nat Clifton se estableció como uno de los atletas más importantes del país. Gracias a su legado fue que, años más tarde, muchos jóvenes afroamericanos pudieron dejar su huella en la NBA. Bill Russell, Oscar Robertson y otras leyendas lo recuerdan como lo que fue: un pionero.

A MIS ÓRDENES

Todos nacen con un talento. Algunos lo utilizan activamente en sus vidas, mientras que otros simplemente lo dejan olvidado en algún rincón. Más allá de que su extensa trayectoria moldeó su forma de entrenar, Tom Izzo trajo desde la cuna una habilidad que lo marcó durante toda su vida: la de entender que, detrás de cada jugador con posibilidades de convertirse en estrella, está la persona.

EL ALMIRANTE

Antes del legendario Big Three compuesto por Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginobili, San Antonio era comandado por un hombre con aptitudes pocas veces vistas. Le decían El Almirante y su impacto en la franquicia dio inicio a una de las dinastías más importantes en la historia de la NBA. Viajamos al pasado para recordar la carrera de David Robinson.

SOY MUJER, SOY NEGRA

El racismo y el machismo están en todos lados. Se pueden ver en las calles, en las oficinas y, quizás aún más exacerbado en ciertos momentos, también los podemos en los deportes. Dawn Staley, entrenadora del programa de básquet femenino en la Universidad de South Carolina, ha tenido que sobreponerse durante toda su vida a los prejuicios y el menosprecio que en muchos casos se le tiene a una mujer negra con intenciones de triunfar. Y, a pesar de todo eso, ella lo hizo: su éxito no se puede explicar sólo con reconocimientos deportivos. Al menos la parte más importante, la que impacta en muchas otras vidas, no tiene forma de trofeo o de medalla. Sin embargo, se evidencia cada vez que alguien elige dar un paso al frente y pisar el terreno que nunca le quisieron conceder.

THE DREAM

La NBA está viviendo una época en la que las fronteras entre las posiciones son cada vez más difusas. Pívots versátiles y capaces de salir para mucho más que poner cortinas como Nikola Jokic y Joel Embiid son aquellos que están llevando su puesto hacia un nuevo nivel de evolución. Sin embargo, hubo un hombre que marcó un antes y un después en ese aspecto. Gracias a él, muchos «grandotes» comenzaron a entender que sus techos estaban mucho más alto de lo que pensaban. Hakeem Olajuwon. The Dream. El Príncipe de África. Como sea. Este es un breve repaso a uno de los mejores jugadores de la historia.

UN GANCHO AL CIELO

Decir que Kareem Abdul-Jabbar es uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos es redundante: es el máximo anotador en la historia de la NBA, ganó seis campeonatos de liga y tres en la NCAA, fue seis veces MVP de temporada regular y dos MVP Finals y completó 20 años como profesional. Sin embargo, quedarse sólo con lo que hizo dentro de la cancha es un pecado capital. Desde su personalidad y sus convicciones, Kareem dejó en claro la importancia de que los deportistas sean conscientes del lugar que ocupan en la sociedad. Un personaje imposible de eludir si lo que se quiere es contar apropiadamente la historia de este deporte.

MUJERES AL MANDO

A lo largo de sus carreras, pocos deportistas han sido tan exitosos como Sue Bird. Y es que esta leyenda del básquet lo ha ganado todo y en todos los ámbitos posibles: universidad, WNBA, Euroliga, Mundiales y Juegos Olímpicos. Sin embargo, detrás de esa consagrada estrella que todavía se mantiene en la élite se encuentra una mujer de 38 años con una meta muy clara: ser el ejemplo de millones de niñas a las que les hicieron creer que no eran capaces de cumplir sus sueños.

PADRES DEPORTIVOS

Según las duras estadísticas, sólo una ínfima cantidad de chicos y chicas que comienzan a jugar un deporte llegarán a ser profesionales. Sin embargo, la gran mayoría de aquellos que deciden participar de una actividad deportiva lo hacen para mantener su mente enfocada y lejos de los problemas. Los entrenadores cumplen una función crucial en muchas de esas vidas: contienen, educan, guían y sirven como faro. Paul Pierce, leyenda de la NBA que alguna vez fue uno de esos niños, demuestra la importancia de los mentores a través de su ejemplo.

CREAR ESTRELLAS

«Es reconocido por desarrollar estrellas de la NBA. Sin él, no podría estar donde estoy ahora», dice Joel Embiid cuando se le pregunta por Bill Self. Y su frase no puede ser más acertada: durante los últimos dieciséis años, el entrenador de la Universidad de Kansas ha potenciado una gran cantidad de jugadores que, luego, llegaron a la mejor liga del mundo: el propio Embiid, Mario Chalmers, Marcus y Markieff Morris, Ben McLemore, Andrew Wiggins, Josh Jackson y De’Aaron Fox, entre otros.

Sin embargo, producir para la NBA no es lo único que destaca a Self. Sus números en Kansas lo ubican como uno de los mejores entrenadores en la historia del básquet universitario: lleva catorce títulos de la Conferencia Big 12 consecutivos, lideró a los Jayhawks hacia tres Final Four de la NCAA y en 2008 obtuvo el campeonato nacional.

DOBLAR EL HIERRO

En la NBA, los jugadores europeos tenían fama de blandos, de reticentes al contacto físico. Pero eso era antes de que Sarunas Marciulionis llegara a la liga en 1989 y destruyera todos los prejuicios absurdos. Esta es la historia del jugador que abrió las puertas para las nuevas generaciones de extranjeros a base de talento y esfuerzo.

EXCEPCIONAL

Su nombre comenzó a definirla mucho antes de llegar a la WNBA. Pero, como uno es lo que hace, Swin Cash no se quedó quieta nunca: dos veces campeona de la NCAA, tres de la WNBA, cuatro participaciones en el All-Star Game y dos de ellas alzando el MVP. Esta es la historia de una de las principales leyendas del básquet femenino.

SANGRE CELTA

Ya sea como jugador, como entrenador o como embajador del básquet, Tom Heinsohn ha representado mejor que nadie a una organización legendaria como los Boston Celtics: participó de ocho campeonatos durante la época dorada de la franquicia. Lo hizo sobre el parqué. Luego, se sentó en el banquillo para conseguir otros dos campeonatos como coach. Cerró su carrera profesional en 1978, tras completar uno de los caminos más exitosos en la historia de la NBA.

EL GURÚ

En 1960, Tom «Satch» Sanders llegó a la NBA como jugador. Casi sesenta años después, podemos decir que el ocho veces campeón de la liga fue mucho más que eso. A su exitosa carrera como miembro de los Boston Celtics, le agregó años de entrenador y una trayectoria invaluable capacitando a aquellos jóvenes que, como él, llegaban al Olimpo del básquet sin mucha idea de lo que eso significaba.

CREAR SOBRE EL AIRE

Estamos acostumbrados a entender el «alley-oop» como una vía natural para anotar. La pelota en el aire y el hombre volando, listo para darle destino de red. Veneramos imágenes históricas como la que une a Dwyane Wade y LeBron James en Miami y nos regodeamos con las conexiones entre Ben Simmons y Joel Embiid, pero ¿sabemos cuándo y cómo se popularizó esta jugada? Para entenderlo, debemos conocer la historia del hombre que llevó el alley-oop a la excelencia. Un All-Star, un Hall of Famer llamado Guy Rodgers.

SIN LÍMITES

Si te interesa saber por qué la NBA es como la conocés. Si te interesa saber por qué, en algún momento, se rompió la barrera racial. Si te interesa entender por qué hay un antes y un después de algunas figuras. Si -más que nada- te interesa comprender una mente adelantada a su época, es necesario que te sumerjas en la historia de Mannie Jackson.

EL ARTE DE GANAR

sPor casi cuarenta años, Muffett McGraw ha enseñado con el ejemplo cómo se maneja un grupo para conseguir un objetivo. Y, en su carrera, los únicos dos objetivos siempre fueron ganar y cambiar la vida de sus dirigidas. Así, sumó 24 apariciones en el torneo nacional de la NCAA, quince viajes al Sweet 16, siete al Final Four, un título nacional y muchas jugadoras que entienden sus años con ella como un antes y un después en su carrera.

MISTER PACER

Si uno habla del básquet en Indiana, o trata de precisar todavía más y se queda con la historia de los Pacers, caerá en una grave equivocación si no menciona la importancia vital de la figura de Bob Slick Leonard. Desde sus años como universitario, pasando por aquellas temporadas gloriosas en la ABA y hasta su faceta como comentarista, Leonard forjó un carácter que no le corresponde a ningún otro: el de Mister Pacer.

DE FRENTE AL ARO

En tiempos en los que la NBA se estancó en las absurdas virtudes de los hombres grandes bajo el poste, Zelmo Beaty logró sobrevivir a base de innovación. Sin la altura para competir con los gigantes de su época, moldeó su juego para poder anotar y conseguir rebotes en cantidad. Tal fue el impacto logrado por Beaty, que fue seleccionado para el All-Star tanto en la NBA como en la ABA, liga donde también fue MVP y campeón con Utah Stars.

EL CAÑONERO

No existen muchos jugadores que representen tan bien a una institución como lo ha hecho Louie Dampier con la ABA. Como cañonero premiere de la liga, ayudó a promocionar e impulsar el tiro de tres puntos y lo elevó a niveles nunca antes vistos. Experto en el clutch, sus intervenciones definitorias en juegos cerrados son recordadas aún hoy. Fue vistiendo la camiseta de los Kentucky Colonels que alcanzó la gloria, al ser campeón en 1975.

LA ROCA

La carrera de Mitch Richmond lo ubica en un selecto grupo de jugadores que transitó casi todas las facetas de la gloria: fue Rookie del Año en Golden State Warriors, MVP del All-Star en Sacramento, campeón olímpico con Estados Unidos y finalmente alcanzó la gloria en la NBA con Los Angeles Lakers. Sin embargo, ser el líder indiscutido de una franquicia en declive como lo eran los Kings lo transforma en una verdadera leyenda, capaz de transmitir toda su pasión y su deseo de ganar a un equipo entero. Esta es su historia.

EL PRIMER SHOWMAN

Hubo un tiempo en el que el mundo del básquet estadounidense sentó las bases para el espectáculo deportivo que hoy disfrutamos. Fueron años de pioneros, de revoluciones y de figuras cruciales. Goose Tatum, parte fundamental de los Harlem Globetrotters, fue aquel que allanó el camino que conducía hacia la unión del show y el juego. Esta es su historia.

LLEGAR PARA QUEDARSE

Actualmente, la NBA es una de las ligas más cosmopolita del mundo. Sin embargo, hubo años en los que los jugadores del extranjero eran mirados de reojo. Son aquellos que destruyeron la frontera de la minimización los responsables de que los planteles estén plagados de foráneos. Y Hedo Turkoglu, el primer turco en jugar en la NBA, es uno de ellos.

SANGRE NARANJA

La primera elección del primer Draft de la WNBA. La pieza fundamental de la primera dinastía de la liga. La segunda máxima anotadora en la historia. La única jugadora en ser All-Star durante tres décadas distintas. Tina Thompson forjó una carrera que muy pocas veces se ha visto en el mundo de los deportes. Y, en este vídeo, recorremos su historia.

SUPERMAN

«Hasta la llegada de LeBron James, no había aparecido un jugador con las destrezas físicas de George.» Son palabras de Julius Erving, leyenda de la NBA, sobre George McGinnis. Su juego, tan potente como efectivo, lo transformó en el prototipo del alero moderno. Conocé su historia.

EL NOMBRE DE LA LEY

Normalmente, las aclamaciones de una tribuna están destinadas a jugadores estrellas o entrenadores consagrados. Sin embargo, cuando Dick Bavetta salía a una cancha, todos estaban de acuerdo con que su presencia enaltecería al juego. Como árbitro de la NBA, participó de 2635 juegos, cifra récord en la historia de la liga. Su ética de trabajo y el respeto que inspiraba en los demás lo convirtieron en una verdadera leyenda de este juego, sin la necesidad de anotar una sola canasta.

EL ESCULTOR

Ganar y formar no es para cualquiera. Se necesitan años de experiencia y una visión que abarque tanto las metas de un equipo como las cualidades y el potencial de cada jugador. Todo eso se complica aún más cuando esos jugadores son jóvenes recién llegados a la universidad y con ganas de comerse el mundo. Sin embargo, existe un entrenador que se las ha arreglado -y todavía se las arregla- para conseguir el éxito en la NCAA y desarrollar futuras estrellas de la NBA. Su nombre es John Calipari, y esta es su historia.

SUAVE COMO LA SEDA

Pocos han ganado tanto como Jamaal Wilkes. Un campeonato como Rookie con Golden State Warriors y otros tres en su madurez con Los Angeles Lakers lo transforman en una leyenda digna del Hall of Fame; su juego, tan suave como la seda, en uno de los jugadores con más estilo de la NBA.

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EL MONARCA

Las lesiones obstaculizaron el andar de Bernard King hacia la gloria, pero jamás pudieron frenarlo completamente. Es que el neoyorkino aguantó cada golpe a base de canastas y, finalmente, fue premiado con el único reconocimiento que se adecuaba perfectamente a su carrera: el Hall of Fame de la NBA.

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EL OMNIPRESENTE

Desde 1963 hasta la actualidad, Rod Thorn pasó por todos los roles de importancia que conforman a la NBA: fue jugador, asistente, entrenador, GM, Vicepresidente de la liga y Presidente de Operaciones. Ya sea en New Jersey, donde conformó un equipo que estuvo a punto de conseguir el título, o en Chicago, franquicia a la que bendijo con la elección de Michael Jordan en el Draft, Thorn ha sabido engrandecer la figura de la NBA. Y esta es su historia.

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DETRÁS DE LA CORTINA

«Dino fue un ganador desde el primer día hasta el último partido», sentencia Toni Kukoc. Y la carrera de Radja, uno de los mejores jugadores europeos de la historia, respalda su palabra. Miembro fundamental de aquella asombrosa Yugoslavia, Dino se convirtió en un ejemplo para los niños que soñaban con picar una pelota. En 1993 llegó a Boston Celtics, para demostrar que su talento no respetaba fronteras. La inducción al Hall of Fame es una prueba de todo lo que Radja hizo por el básquet y de lo necesario que es conocer su historia.

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EL OJO

Con Michael Jordan como figura principal, la Era dorada de Chicago Bulls fue gestada por un grupo de personalidades indispensables. Una de ellas, por elección propia, oficiaba desde el rincón menos visible, sin que sus brillantes decisiones lo bañaran de luz y fama.

Así fue como Jerry Krause, GM de esos Bulls históricos, diseñó aquella dinastía que quedará en la memoria de los aficionados como una de las más dominantes que existió en la NBA.

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CARMELOMANÍA

En 2003 y con apenas 19 años, Carmelo Anthony era uno de los deportistas más populares en Estados Unidos. Había llegado a la Universidad de Syracuse y las expectativas eran altas. Sin embargo, nadie esperaba lo que luego sucedió. Esta es la historia de uno de los mayores hitos vividos en la NCAA: la consagración de Syracuse al mando del joven y espectacular Carmelo.

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EL ARQUITECTO

Si Boston Celtics es la franquicia más ganadora en la historia de la NBA es, en gran parte, por Red Auerbach. Desde que llegó a los orgullosos verdes hasta que se fue en 2006, las vitrinas del Garden pasaron de estar vacías a contar con dieciséis títulos. Tras su muerte, los Celtics lograron ganar apenas un campeonato más. Ya sea como entrenador, como GM o como presidente, Auerbach se las ingenió para encaminar a Boston hacia el triunfo. Su historia, tan extensa como interesante, explica una época de la NBA en la que nadie que pisara un estadio era más astuto que Red.

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EL CIELO COMO LÍMITE

Pocas carreras tienen la potencia suficiente como para hablar por sí solas. La de Kareem Abdul-Jabbar, por lo contrario, está sobrada: tres títulos en la NCAA, seis campeonatos de la NBA, seis MVP, dos MVP Finals, récords y más récords. Un recorrido por su trayectoria permite bucear por los momentos más históricos de este deporte.

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POR UNA MONEDA

Magic Johnson llegó a la NBA en el Draft de 1979 y su impacto en Los Angeles fue inmediato: su primera temporada lo consagró como el único jugador en la historia en conseguir el MVP Finals siendo un novato. Luego, completó una de las mejores carreras que la liga haya visto. Sin embargo, hubo un 50% de probabilidades de que todo eso no ocurriera, Y es que, créanlo o no, el destino de Magic se decidió tirando una moneda al aire.

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LA EVOLUCIÓN DEL VUELO

Desde su creación en 1976, el Concurso de Volcadas ha tenido momentos épicos: vuelos interminables, batallas de época y trucos originales e increíbles. Vince Carter, uno de los máximos exponentes en la materia, analiza aquellas actuaciones históricas para entender la evolución de las volcadas a lo largo de los años.

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SABER GANAR, SABER PERDER

Brad Stevens es uno de los mejores entrenadores de la NBA. Bajo su mandato, Boston se ha transformado en uno de los equipos más duros para el rival, capaz de encontrar la forma de prevalecer ante las adversidades que se presentan. Podemos decir todo a pesar de que los Celtics ni siquiera han alcanzado unas NBA Finals con él en el banquillo. Y precisamente de eso se trata esta charla: Stevens desnuda el exitismo existente alrededor de los deportes de alta competencia. Una verdadera clase de valores.

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EL GIGANTE GENTIL

La NBA le debe mucho de su atractivo a la vieja ABA, aquella liga que entendía el básquet como un espectáculo que trasciende al juego. Lo mismo sucede con los jugadores: las nuevas estrellas han caminado el sendero que construyeron las leyendas del pasado. Artis Gilmore es una de ellas. Y es necesario conocer su historia.

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«NO EN MI CASA»

Llegó a los Estados Unidos con la idea de convertirse en un prestigioso médico que le permitiera cambiar la triste realidad que vivía su país, el Congo, en materia de salud. Sin embargo, logró convertirse en una estrella de la NBA y supo utilizar ese reconocimiento para atacar de lleno al problema. Porque Dikembe Mutombo sabe defender a los suyos tan bien como lo hacía en las canchas. Y esa, para un cuatro veces ganador del premio al Mejor Defensor del Año, es una definición perfecta de su calidad humana.

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YAO, EL GIGANTE

Apoderarse de un producto que parece impropio no es para cualquiera. Mucho menos si se habla de la NBA, una de las ligas más mediáticas del mundo. Pero Yao Ming demostró durante toda su carrera que él no era como cualquier otro. Así, entre caras de asombro e incredulidad, llegó a Estados Unidos. Y así, con su camiseta colgando en el estadio de Houston Rockets y su nombre en el Hall of Fame, se fue. En el medio, quedarán las ocho participaciones en el All-Star Game. En la historia, para siempre, quedará grabada su imagen como uno de los mejores jugadores internacionales que hayan pisado el parqué de la NBA.

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MÁS QUE UN ATLETA

LeBron James entiende mejor que nadie su rol en la sociedad. Ser uno de los deportistas más exitosos del mundo no sólo trae aparejado éxitos y reconocimiento en su disciplina, sino la posibilidad de ser escuchado por las masas y de tener los recursos para generar un cambio en la sociedad. A diferencia de muchas otras estrellas de su calibre, LeBron acepta la responsabilidad que esto conlleva. Lo hace con un compromiso inusual, porque conoce el otro lado de la valla. Comprende. Recuerda. Ni los millones, ni las mansiones, ni los autos caros borrarán de su memoria aquella dura infancia en Akron, en la que poder establecerse en una casa era el lujo más grande de todos.

La inauguración de «I PROMISE», una escuela en su pueblo natal para chicos con riesgo de exclusión social, es otra muestra de su capacidad de impacto. Pero LeBron no se queda con eso. Usa su palabra para convencer a otras figuras de hacer lo mismo. Porque, como dice él mismo, esta es una oportunidad inacabable.

EL ARTE DEL TRASH-TALK

El deporte de alta competencia no sólo se trata de una disputa física, sino también mental. A menudo, quienes logran mantenerse fuertes de cabeza logran aventajar a sus rivales e imponen las reglas de juego. La NBA mantiene, desde su génesis, un término que define a una de esas prácticas destinadas a provocar que el rival tambalee mentalmente, que «salga del partido»: trash-talk. Muchos lo utilizan, pero pocos han sido capaces de transformarlo en una herramienta que verdaderamente los separe del adversario en la carrera por el triunfo. Y tanto Gary Payton como Draymond Green pueden proclamarse como reyes del trash-talking.

EL CARTERO

Segundo máximo anotador en la historia de la NBA. Miembro del Hall of Fame. MVP en dos ocasiones. Participante del All-Star en catorce oportunidades. MVP y CO-MVP de la ceremonia. Medallista de oro olímpico en 1992 y 1996. Integrante de una de las duplas más recordadas de la liga. En definitiva, uno de esos jugadores que no necesitaron un campeonato para consagrarse como leyenda. Y todo empezó en aquel Draft de 1985, cuando Utah Jazz eligió en el puesto trece a un tal Karl Malone.

PASADO, PRESENTE Y FUTURO

Kobe Bryant supo, durante toda su carrera, que ser el mejor significa aprender constantemente. Y, en este vídeo, explica a la perfección por qué el pasado es una fuente de inspiración y aprendizaje inagotable y necesaria para construir el presente y el futuro.

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UN NOMBRE, UN DESTINO

Desde que fue elegido en la última posición de la segunda ronda del Draft 2011, Isaiah Thomas no ha hecho más que crecer. No en altura, claro, sino en sus capacidades para convertirse en una estrella de este juego y en uno de los mejores «bajitos» en la historia de la NBA. Pero, ¿por qué su nombre se asemeja tanto al de Isiah Thomas, el base multicampeón con los Bad Boys de Detroit? Descubrilo.

LAS DOS CARAS DE BOOGIE

DeMarcus Cousins es uno de los mejores jugadores de la NBA. Una estrella, un portento físico que parece hecho para triunfar en la liga. Sin embargo, su conducta ha provocado que muchos lo vean más como un problema que como una solución. Luego de irse de Sacramento para hacer dupla con Anthony Davis en New Orleans, Cousins sorprendió a todos al arribar a Golden State, el mejor equipo de la NBA. ¿Podrán los Warriors controlar su comportamiento?

 

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EL DIOS GRIEGO

Nik Galis era un tipo aparentemente ordinario que, sobre el parqué, se transformaba en un guerrero. Nacido en Estados unidos, pero de padres griegos, su talento bien pudo recalar en la NBA: Boston lo seleccionó en el Draft de 1979. Sin embargo, una lesión en el campamento de entrenamiento lo acercó a sus orígenes. Y allí, en Grecia, se transformó en un héroe nacional. Esta es la historia del Dios griego del básquet.

EL NUEVO CAPÍTULO

La NBA vuelve a recibir un impacto de la magnitud que sólo las superestrellas pueden provocar: LeBron James jugará en Los Angeles Lakers. El Rey se une a un listado de estrellas que han vestido la púrpura y dorada y que va desde Elgin Baylor, Wilt Chamberlain y Jerry West hasta Magic Johnson, Shaquille O’Neal y Kobe Bryant. Pero, ¿por qué LeBron eligió Los Angeles como su destino, por encima de otros como Philadelphia, Houston o San Antonio? Enterate.

DERRIBANDO FRONTERAS

Lo de quebrar prejuicios ya es cotidiano para Becky Hammon. Por eso, no es sorpresa que San Antonio Spurs haya elegido ubicarla en el banquillo del entrenador Gregg Popovich como una de sus asistentes principales. La exjugadora de la WNBA irrumpió en una liga dominada por los hombres y, a base de esfuerzo y mucho conocimiento, demostró que cada paso suyo tiene la fuerza suficiente como para derribar una barrera. Son muchas, pero Hammon, lejos de pretender esquivarlas, las embiste con la solvencia de quien se sabe capaz: en la NBA fue la primera asistente, la primera en dirigir un partido (lo hizo en la Summer League) y la primera considerada para dirigir una franquicia. Y aunque Milwaukee, el equipo interesado, finalmente se decidió por Mike Budenholzer, cada vez falta menos para que esta pionera se transforme en la primera mujer en ocupar el cargo.

 

ANTES Y DESPUÉS DE DUNCAN

El 25 de junio de 1997, San Antonio elegía en la primera posición del Draft a un muchacho de Islas Vírgenes que, tiempo atrás, soñaba con ser nadador profesional. Exactamente dos años más tarde, la franquicia conseguía el primer título de su historia, con él como MVP Finals. No hay mejor ejemplo: la vida de los Spurs se divide en antes y después de Tim Duncan.

 

EL MVP IMPROBABLE

Steve Nash completó una carrera impresionante en la NBA. Durante las diecinueve temporadas que disputó, consiguió innumerables logros individuales: participó ocho veces del All-Star, fue parte del Mejor Quinteto del Año en tres ocasiones y levantó el trofeo del MVP en dos oportunidades consecutivas. Además, su juego moldeó a una generación entera de jóvenes estrellas que crecieron con Nash deslumbrando en TV.

Esta historia está escrita. Pero, apenas unos años antes de que fuera elegido en el Draft de 1996, ni al mayor de los optimistas se le ocurriría creer que aquel canadiense que ocupaba más tiempo en el fútbol que en el básquet sería capaz de protagonizarla. Steve Nash, contra todos los pronósticos.

«PARECE QUE DEBO SALVAR A MICHAEL DE NUEVO»

En 1995, Michael Jordan le pegó un puñetazo en la cara a Steve Kerr durante un entrenamiento en el que ambos se estaban marcando muy duro. Dos años después, el mismo Jordan cambió aquel golpe por un pase para que Kerr defina un campeonato, el quinto para Chicago Bulls. Esta es la historia de ese tiro ganador en el sexto juego de las NBA Finals 1997.

LA DINASTÍA

A lo largo de su historia, la NBA se ha engrandecido con equipos que marcan una época al ejercer un dominio casi absoluto en el juego. Y, a partir de 2018, es preciso afirmar que otra constelación de estrellas se erige como la nueva dinastía: los Golden State Warriors. Este equipo, dirigido con majestuosidad por Steve Kerr y liderado en la cancha por Steph Curry y Kevin Durant, ha conseguido el quinto título de la franquicia, el tercero en cuatro temporadas y el segundo consecutivo. Piezas imprescindibles como Draymond Green, Klay Thompson, Andre Iguodala y un plantel de especialistas completan al campeón reinante de la NBA, una de las mayores expresiones de dominio que este deporte haya visto en los últimos tiempos.

 

TALENTO LATINO

Antes de consolidarse como una pieza fundamental en el funcionamiento de los Boston Celtics de Brad Stevens, Al Horford realizó una carrera sumamente exitosa. El hijo de Tito, primer dominicano en jugar en la NBA, se aseguró un lugar en la mejor liga del mundo luego de conseguir dos títulos consecutivos de la NCAA con la Universidad de Florida. Llegó a Atlanta en el Draft de 2007, ceremonia en la que fue elegido con la tercera selección. Como jugador de los Hawks, participó del All-Star en cuatro ocasiones y su capacidad de liderazgo fue aumentando progresivamente.

Hoy, el ala-pívot dominicano cumple 32 años y en CROSSOVER lo recordamos con una entrevista realizada por la NBA en la que Horford habla de sus inicios en el deporte, de las dificultades que presenta el básquet estadounidense y de sus sueños cumplidos.

EL PRIMER THOMPSON

Suerte o destino. Creer o reventar. Hay historias que ponen en cuestión uno o todos esos conceptos. La de Mychal Thompson los atraviesa por completo, como si de una leyenda antigua se tratara. Es que el padre de Klay, actual escolta del multicampeón Golden State Warriors, inició su camino hacia la NBA gracias a un error. Un entrenador de Miami fue a Bahamas, la tierra natal de Mychal, a reclutar a un tal Charles Thompson. Equivocado, apareció en la casa de una familia con el mismo apellido pero con diferentes aspiraciones. Ver a aquel joven de más de dos metros lo hizo olvidar al pobre Charles, quien en 1987 seguramente vio cómo un coterráneo se convertía en el primer extranjero en ser número uno del Draft de la NBA.

Sin que el destino tejiera sus hilos, nada de esto hubiera pasado. Ni Mychal hubiese ganado dos títulos en la mejor liga del mundo, ni sus dos hijos estarían siguiendo sus pasos. Es así: creer o reventar.

VINSANITY

Pensar en la NBA es pensar en el show. Esa idea se expande aún más cuando uno piensa en el All-Star Weekend. Pero, sin dudas, el mayor exponente del espectáculo deportivo es el Concurso de Volcadas, que ocurre anualmente en la mejor liga del mundo. En él se han visto vuelos eternos, trucos sin precedentes y, siempre, caras de asombro.

Sin embargo, hubo un hombre que impresionó a los fans como ningún otro lo había hecho. Esta es la historia detrás de Vince Carter y el Concurso de Volcadas del 2000.

EL LOGO

Hacer historia va mucho más allá de ganar o perder. Es una cuestión de principios, de impacto en la memoria del otro. Jerry West perdió ocho de las nueve NBA Finals que disputó, pero pocos transformaron el juego como él lo hizo en su época. Su legado está tan presente en el logo de la NBA, hecho en base a su figura, como en el estilo de muchas de las superestrellas que hoy deslumbran en la liga. Y West no sólo dignificó al deporte en su práctica, sino también en sus valores y en su concepción lúdica. Porque, como cierta vez dijo: «No hay un partido que haya jugado en el que no me haya divertido. Eso era lo importante para mí.» 

UN NIÑO DE AKRON

Sentado en el piso de uno de los once apartamentos en los que vivió durante su infancia, LeBron James quizá imaginó su destino. Los campeonatos, la fama, los contratos millonarios y el reconocimiento mundial. Pero, antes de que todo suceda, ese sueño era tan sólo una forma de escaparle a aquel presente. Como James, muchos niños de Akron sueñan despiertos para colorear un paisaje oscuro, teñido por la pobreza y por los peligros de la calle. Desde su condición de estrella y de hombre maduro, pero más desde ese niño que sufrió lo mismo, que creció sin un padre y sintió la crudeza de la vida es que LeBron James le habla a los niños de su ciudad, un lugar del que jamás se olvidará.

EL ORIGEN

La NBA descubrió en el comienzo de la década a quien quizás es el mejor tirador de todos los tiempos. El estilo de Steph Curry quebró todos los esquemas existentes, extendió los horizontes posibles para un tiro y se llevó puesta la mecánica tradicional, récord tras récord. Y Curry no es sólo un excelso triplero. A su principal arma se le suma un alto entendimiento del juego, así como también un arsenal de tiros a los que acude con facilidad mediante la amenaza que supone su triple.

Sin embargo, su camino hacia el estrellato no fue tan esplendoroso. Durante la secundaria, nadie creía que Curry sería un MVP de la NBA, y muy pocos que llegaría a la mejor liga del mundo. En esa época, eran sus debilidades físicas las que resaltaban más que cualquier cualidad. «Muy bajo, malo en defensa, muy débil para esto», solía escuchar el base. Fue mediante el entrenamiento y la repetición casi robótica que Curry pulió sus virtudes y escondió sus deficiencias, hasta convertirse en una pieza única de este deporte.

DE LA CALLE A LA NBA

El deporte está lleno de historias de superación, de cuentos de hadas hechos realidad que sirven como inspiración para los que están por venir. Sin embargo, la vida de Caron Butler es tan real que supera cualquier tipo de ficción. De pequeño, se hundió en los peligros de la calle mientras su madre ocupaba el tiempo en dos trabajos diferentes para poder mantenerlos. La droga lo tomó como otro de sus rehenes. El joven Butler comenzó a traficar marihuana. Luego, pasó a la cocaína. El hogar se fue desdibujando. Pasaba más tiempo en los parques y en la cárcel que en su casa. ¿Qué sucedió entre medio de aquellos años en los que el futuro próximo era oscuro y estos, en los que Butler disfruta de su retiro tras una larga carrera en la NBA? Nada menos que la oportuna intervención de un policía en el momento más delicado de su vida.

 

SIN LUGAR PARA LOS DÉBILES

Kevin Garnett ha construido una carrera digna del Hall of Fame basándose en un simple principio: dejar todo en la cancha para ganar. Y ganar, para Garnett, era derrotar al rival tanto mental como físicamente. Minimizarlo al punto de que sólo viera sus debilidades. Esa manera de jugar, tan intensa, le valió múltiples reconocimientos en la NBA: un MVP de la temporada regular en 2004 y otro del All-Star Game en 2003, un premio al Mejor Defensor del Año en 2008 y un campeonato, conseguido el mismo año con Boston Celtics. Sin embargo, también le costó incontables críticas de quienes tildaban de irrespetuosa su forma de ser dentro de las canchas. Pero a Garnett jamás le importó. Mantuvo esa intensidad durante las 22 campañas que disputó. Y eso lo convirtió en uno de los mejores jugadores en la historia de una liga en la que, según KG, no hay lugar para los débiles.

 

«YO PODRÍA PATEARTE EL TRASERO»

Corría el año 1999. Un año atrás, Michael Jordan había completado una de las proezas más impactantes en la historia de este juego: conseguir un segundo three-peat y alcanzar los seis títulos en la NBA. Pero el tiempo pasó y Jordan llevaba ya un año retirado. Phil Jackson, su entrenador durante todos los campeonatos obtenidos con Chicago, le pidió que acudiera a uno de los partidos de su nuevo equipo, Los Angeles Lakers. ¿El motivo? Aconsejar a la nueva estrella de la liga, un joven llamado Kobe Bryant. Unos pocos segundos bastaron para que Jackson descubriera que ese encuentro no iba a ocurrir como él esperaba…

LA RESPUESTA

Hay personajes que entran en la memoria del público por la fuerza, se hacen un espacio en el recuerdo y siempre estarán allí, inalterables. Por sus excentricidades y sus destellos, por su unicidad y su talento, por su fiereza a la hora de competir y, principalmente, por ser uno de los mejores jugadores en la historia de la NBA, Allen Iverson será recordado eternamente. Y jamás habrá otro como él.

DETRÁS DE LANCE

Del amor al odio y viceversa. Así es la relación de los fans de la NBA con Lance Stephenson. Es que el jugador de Indiana Pacers ha potenciado esa figura de estrella poco convencional dentro y fuera de la cancha como ningún otro: jugadas extravagantes, burlas al mejor rival y puestas en escena al estilo Hollywood. Sin embargo, su historia comenzó muy lejos de las luces.

VIVIR POR UN SUEÑO

 

 

John Wall es una de las estrellas de la liga más talentosa del mundo, gana millones de dólares por año y vive el sueño de cualquier amante de este deporte. Sin embargo, su infancia fue más parecida a un infierno que al edén en el que ahora descansa. Siendo apenas un niño tuvo que asimilar el encarcelamiento de su padre, quien fue condenado a siete años de prisión por robo a mano armada y asesinato en segundo grado. Poco tiempo después de salir en libertad, murió a causa de un cáncer que lo atacó durante años. Wall estuvo a punto de tirar todo por la borda, incluso su gran pasión. Su madre, y el amor que siempre tuvo por el juego, fueron los motivos por los que hoy puede decir que es la mejor versión de sí mismo.

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NACIDO PARA TRIUNFAR

Aunque sólo tiene 26 años, Kyrie Irving ha acumulado logros que lo convierten en una de las principales estrellas de la NBA: fue elegido en la primera posición del Draft 2011, consiguió el Rookie del Año, participó en cinco ocasiones del All-Star Game siendo MVP en una de ellas y alcanzó la gloria con Cleveland al derrotar en las NBA Finals a Golden State con un tiro ganador suyo en el séptimo partido de la serie. Partió hacia Boston en busca de más títulos, fiel al consejo que cierta vez le dio su padre y que marca cada uno de sus pasos: «Mantente hambriento.»

ASÍ NACIÓ EL 23

La leyenda de Michael Jordan ha transformado al número 23 en el más representativo en la historia de la NBA. Innumerable cantidad de jugadores, incluidas estrellas del calibre de LeBron James, lo han adoptado como un homenaje al que muchos consideran el mejor jugador de todos los tiempos. Pero, ¿cómo eligió Jordan este dorsal? En principio, ¿cuál era su número preferido? La anécdota detrás del icono, contada por su creador.

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LAS SENTENCIAS DEL REY

Una de las tantas críticas disparadas hacia LeBron James en el momento de las comparaciones con leyendas como Michael Jordan o Kobe Bryant es la de su ausencia en los segundos definitorios de un partido. El clutch, como suelen decirle en la NBA. Sin embargo, hay demasiadas pruebas para demostrar que el Rey es sumamente certero a la hora de cerrar un juego y que, a pesar de los prejuicios, no le tiembla el pulso cuando la última acción lleva su nombre.

THE JORDAN RULES

«Estaban el Código Da Vinci, la fórmula de la Coca-Cola y las Jordan Rules», cuenta riéndose Joe Dumars, uno de los mejores defensores de aquellos Detroit Pistons eternizados como los Bad Boys. Es que, para alzar el título que luego consiguieron en dos ocasiones (1989 y 1990), era necesario superar el escollo que suponía enfrentar al jugador más desequilibrante de la NBA. Esta es la historia de la famosa estrategia que utilizaron los dirigidos por Chuck Daly para frenar a Michael Jordan.

¡Hacé click acá y mirá los diez mejores momentos en la carrera de Michael Jordan!


LA METAMORFOSIS

En la historia de la NBA, sólo Bill Walton ha logrado acumular el premio al Mejor Sexto Hombre y el MVP de la temporada regular… hasta ahora. James Harden se erige como el máximo candidato a consagrarse como el jugador más valioso de esta campaña. Desde que llegó a Houston Rockets, su desarrollo como líder y estrella ha sido constante. Lejos quedó aquella versión de Oklahoma City Thunder, resguardada por las figuras de Kevin Durant y Russell Westbrook y encasillada en el rol de sexto hombre. Sin embargo, hay algo que no ha cambiado: Harden es el único que conoce su techo. Y todavía le quedan muchas hojas en blanco por escribir.

CUANDO NACIÓ LA AMISTAD

La rivalidad entre Larry Bird y Magic Johnson comenzó mucho antes de aquel famoso partido definitorio del Final Four NCAA entre Indiana y Michigan State. Sin saberlo, ambos veían a la distancia las proezas del otro y lo utilizaban como combustible para superarse. Esa competencia se trasladó a la NBA, transformándose en la más importante de la historia de la liga. Pero la otra parte de la novela, la que los descubrió como amigos, empezó en 1985. Converse buscaba generar un impacto pocas veces visto en un comercial de zapatillas, por lo que contrató a las dos máximas estrellas del deporte de los aros. Y entonces Bird y Magic se vieron forzados a relacionarse más allá de una cancha. Jamás pensaron que ese sería el inicio de una amistad que se mantuvo fuerte durante los momentos más duros y que aún perdura.

ESE TIPO ENÉRGICO

Algunas noches es criticado por su fiereza. Otras, elogiado por su omnipresencia. Pero, a pesar de estos vaivenes, cualquiera que entienda este deporte reconoce que Draymond Green es una pieza única en el funcionamiento de Golden State. Su capacidad para complementarse con sus compañeros en todos los aspectos del juego lo hace vital para el equipo. Esa predisposición a hacer lo que se necesite lo ha acompañado durante toda su carrera, incluso mucho antes de llegar a la NBA. Lo dijo Tom Izzo, su entrenador en la Universidad de Michigan State: «Todos necesitan un tipo que se encargue de las pequeñas cosas. Y Draymond es ese tipo.» 

EL ENIGMA KAWHI

La lesión de Kawhi Leonard -y todo lo que la rodea- se ha transformado en una de las principales historias de esta temporada. Las disidencias entre el jugador y San Antonio en el diagnóstico de la lesión, ciertas declaraciones sugestivas de miembros de la franquicia y la ausencia de Leonard en momentos críticos como los Playoffs han generado un clima de incertidumbre para lo que se avecina. Fiel a su forma de ser, el MVP de las Finales de 2014 se ha mantenido en silencio. Y, mientras su futuro se hunde cada vez más profundo en el misterio, la NBA espera por la resolución del enigma.

EL OFICINISTA

Ninguna leyenda de la NBA tuvo o tendrá menos look de estrella que John Stockton. Pero, aunque su aspecto muchas veces le permitía pasar desapercibido en lugares públicos, era su juego el que hacía que todos se dieran cuenta de que estaba en la cancha. Desde la intrascendencia que reinó durante su elección en el Draft de 1984 hasta la devoción de los fans de Utah por el mejor base que hayan visto, la carrera del hombre con más asistencias y robos en la historia de la liga merece ser recordada para siempre.

Vídeo perteneciente a Movistar + (España)

ZAZA, A CONTRALUZ

La historia de Zaza Pachulia, como todas las cosas, tiene varios puntos de vista. Criticado por muchos a causa de su supuesta tendencia a lesionar rivales, Pachulia ha sido el centro de un debate extenso durante la última temporada de la NBA. Sin embargo, tanto el propio jugador de Golden State como su entorno tienen una visión distinta de las cosas.

SHAQ

Hablar de dominio es hablar de Shaquille O’Neal. Durante toda su carrera, el cuatro veces campeón de la NBA se encargó de que ese término lo definiera mejor que cualquier otro: dominar a los pívots rivales, dominar el juego con una mezcla de movilidad y potencia pocas veces vista, dominar a los fabricantes de aros… Su historia, llena de triunfos y de controversias, es una de las más interesantes de este deporte. Ya lo dijo Magic Johnson: «Jamás volveremos a ver otro como Shaq. No estarían ni cerca.»

EL JUEGO DEL MILENIO

Corría el mes de enero del año 2006. En el Staples Center se jugaba un partido de mitad de temporada entre Los Angeles Lakers y Toronto Raptors. Por el momento, nada de otro mundo. Sin embargo, un muchacho con el dorsal «8» se encargaría de grabar para siempre este juego en los libros de la NBA. En CROSSOVER, te proponemos un viaje al día en el que Kobe Bryant anotó 81 puntos, la segunda mayor marca en la historia de la liga.

EL NACIMIENTO DE LA LEYENDA

La victoria de Golden State sobre San Antonio en el quinto partido de la primera ronda de Playoffs supuso el cierre de una temporada más, la número dieciséis, para la carrera de Manu Ginobili en la NBA. El futuro es incierto. Como sucedió antes de esta campaña, el argentino se tomará uno o dos meses para decidir si volver por un año más o colgar definitivamente las zapatillas. De cualquier manera, su paso por la mejor liga del mundo será uno de los más laureados -y respetados- en la historia: cuatro campeonatos, récords de todo tipo, un premio al Mejor Sexto Hombre y el aprecio de toda la organización. Ese camino, que podrá dimensionarse aún mejor con el paso de los años, comenzó en forma de quiebre, de aparición fulgurante. En aquellos días, el deporte estadounidense miraba de reojo al que no fuera de su tierra, y lo mismo hizo con Ginobili. Sin embargo, Manu tardó poco en demostrarles que él también tenía mucho para enseñar.

LA JOYA ESLOVENA

Luka Doncic ha asombrado a todo Europa por dos aspectos: el dominio que imprime en el juego a su corta edad (19 años) y la facilidad con la que se adapta a cualquier situación, posición o tiro. Como si de un veterano se tratara, el base de 2,03 metros lideró al Real Madrid y a la Selección de Eslovenia en la conquista de títulos como la Liga ACB o la Eurocopa. Pero el Viejo Continente ya le queda chico. La NBA lo disfrutará a partir del próximo Draft. Y, mientras muchos de sus compañeros y rivales dicen no haber visto otro como él, Doncic se prepara para llevar su revolución a la mejor liga del mundo.

Vídeo perteneciente a Movistar + (Minuto cero)

CUNA DE ESTRELLAS

Algunas historias de la NBA suelen confundirse con fantasías. Y, aunque esta parezca sacada de un cuento, no dice más que la verdad. Es que la idea de que los líderes de las franquicias que se disputan el trono de la liga desde hace tres temporadas hayan nacido en el mismo hospital suena insólita, pero es cierta. El Summa City Hospital de Akron, Ohio, fue testigo del nacimiento de dos superestrellas de este deporte: LeBron James y Steph Curry. Tanto el 23 de Cleveland Cavaliers y el 30 de Golden State Warriors llegaron al mundo en este edifico, con 39 meses de diferencia. Quién diría que, tres décadas más tarde, estarían eligiendo jugadores para enfrentar a sus quintetos en el All-Star Game. Sólo en la NBA.

EL ÚLTIMO GRAN SHOW

Magic Johnson se retiró de la NBA en 1996. Luego de estar inactivo por cuatro temporadas, volvió para jugar 32 partidos en su amada Los Angeles Lakers, hasta que la eliminación de Playoffs en manos de Houston Rockets lo alejó definitivamente del profesionalismo. Sin embargo, su última gran aparición sucedió varios años antes, y lo encontró vestido de azul, rodeado de estrellas y con un estadio entero aplaudiéndolo.

En 1991, Johnson anunció que era VIH positivo y que se despedía del deporte. La noticia causó tal conmoción que, horas después del anuncio, más de un millón de personas se presentaron en diversas clínicas para realizarse un análisis de sangre. Acostumbrados a soñar cada vez que lo veían moverse en una cancha, los fans de la liga se negaron a aceptar su decisión y lo votaron para que sea el base titular del equipo del Oeste en el All-Star Game de 1992.

Aunque varios jugadores se opusieron públicamente y el hecho tomó una dimensión social-cultural impensada, Magic estuvo presente en la ceremonia organizada en Orlando. Y, una vez allí,  hizo lo que mejor supo hacer durante toda su carrera: sonreír y jugar al básquet como nadie.

LA HISTORIA DETRÁS DEL NÚMERO

Universidad de Texas,  Seattle Supersonics (luego transformado en Oklahoma City Thunder) o Golden State Warriors. No importa por qué equipo pase Kevin Durant, su dorsal siempre será el 35. No es un capricho ni una estrategia de marketing. La historia detrás de ese número se remonta a su infancia, en la que el MVP de las pasadas NBA Finals era un pequeño muchacho, delgado y falto de confianza en sí mismo. El destino lo cruzó con un entrenador llamado Charles Craig. Chuky, como le decían, logró que el joven Durant empezara a creer en su potencial, en su estilo tan peculiar. Le aseguraba que iba a jugar en la NBA, aunque ni el propio KD lo creía posible.

En 2005, Craig fue asesinado de un disparo en la espalda cuando intentaba disolver una pelea callejera. Tenía 35 años. Su pupilo predilecto buscó una manera de apaciguar tanto dolor. Y la encontró en aquel número, la edad en la que dejó este mundo el hombre que le hizo creer en su don.

 

SIN PASIÓN NO HAY NADA

¿Qué es lo que se necesita para ser el mejor de todos? Si le preguntan a Michael Jordan, la respuesta siempre será la misma: jugar como un niño. Cada vez que él pisaba una cancha, la infancia tomaba el control. Esa pasión por el juego fue el combustible de su carrera, una de las más prolíficas en la historia del deporte. Por eso, jamás se arrepiente de haberse retirado por primera vez en 1993. A pesar de ser el líder del mejor equipo de la NBA y el campeón de las últimas tres temporadas, Jordan sentía que todo lo que rodeaba al juego lo había alejado de su esencia. Y, para él, ni las marcas ni el dinero eran más importantes que el deseo de crear con una pelota.

 

KAREEM, EL HUMANO

Si alguien quisiera, podría estar hablando horas y horas sobre las hazañas de Kareem Abdul-Jabbar dentro de las canchas. De los miles y miles de puntos que ha anotado en su carrera. De los títulos, los tiros ganadores y los MVP. Sin embargo, es otra faceta suya la que lo ha hecho incluso más grandioso que cualquier logro deportivo: la humana.

Desde que, a finales de 1971, Lew Alcindor decidió convertirse en Kareem Abdul-Jabbar, este jamás le ha corrido la mirada al sufrimiento de la gente. Criado en una época en la que los derechos de los negros eran pisoteados sin oposición, Jabbar entendió que la sociedad estadounidense necesitaba ver la realidad. Hizo que su voz se escuchara, así como también él escuchaba a todo el que luchara por la igualdad. Como figura excluyente del deporte, se encargó de iluminar problemas que muchos querían mantener en la oscuridad. Aun hoy, lejos de aquella juventud fogosa, sigue haciendo de este mundo un lugar más justo cada vez que enfrenta a los miserables y glorifica a quienes siguen su camino.

Su voz, esa que jamás calló ni va a callar, relata la historia de Colin Kaepernick, el jugador de la NFL que puso en riesgo su carrera para hacerle frente a la segregación racial, a los prejuicios de la sociedad y hasta al presidente Donald Trump. El vídeo pertenece a Sports Illustrated, revista que le otorgó al quarterback el premio Mohamed Alí Legacy por su activismo social.

 

EL JUEGO ETERNO

Antes de la NBA, los contratos millonarios y su carrera como base estrella de New Orleans Hornetts, Los Angeles Clippers y Houston Rockets, Chris Paul era un adolescente enamorado del básquet que soñaba con todo eso mientras jugaba en el secundario. Vivió años grandiosos, en los que toda la familia iba a verlo hacer las cosas que ahora vemos por TV. Pero el mundo se puede derrumbar en cualquier momento. Y eso fue lo que le sucedió a Paul, cuando se enteró de que habían asesinado a su abuelo. Nathaniel Jones era su mayor admirador, el que siempre estaba en la cancha para verlo y presumir del talento de su nieto con los demás espectadores. Semejante pérdida casi lo lleva a dejar el básquet. Sin embargo, después de recibir un consejo de su tía, eligió utilizar el deporte como medio para honrar su figura.

Y entonces Chris Paul encaró el próximo partido con una única misión: anotar 61 puntos, uno por cada año de vida de su abuelo.

EL SEÑOR DE LOS PLAYOFFS

La postemporada era el edén de Michael Jordan. Ese desafío de ganar o irse a casa lo acostumbró a ser incluso mejor de lo que era en la temporada regular. Hasta el día de hoy mantiene récords brillantes: es el jugador con mejor promedio de puntos por partido (33,4), el que más puntos anotó en un juego (63, ante Boston en 1986) y el único que marcó, al menos, quince puntos en cada uno de los encuentros que disputó. Jordan ostenta la marca de más partidos con 50 puntos (ocho), con 40 (38) y con 30 (109). Todos sus números son increíbles, pero uno lo eleva hacia el cielo del juego. En su carrera, disputó seis NBA Finals. Ganó las seis. Y seis veces fue el MVP. Surrealista.

De una volcada a un tiro acrobático. Contra toda la defensa o en una transición ofensiva. En el inicio de los partidos o sobre la bocina. Simplemente, de todas las maneras posibles. Estas son las mejores jugadas de Michael Jordan en los Playoffs. Disfruten.

 

EL CURIOSO CASO DE LEBRON JAMES

La normalidad, el paso del tiempo y alguna que otra lesión indican que, a medida que un jugador se transforma en veterano, comienza a ausentarse de los partidos con mayor frecuencia. Pero LeBron James no es normal. Jamás lo ha sido. Y esta temporada, la decimoquinta de su carrera, disputó los 82 encuentros del fixture por primera vez.

Sin embargo, su vigencia no se mide sólo en minutos. Durante esta campaña, James ha roto récords de todo tipo: se convirtió en el más joven en alcanzar los 30,000 puntos, empató la mayor marca de anotación en la historia de Cleveland (57 puntos ante Washington) y quebró el récord de más partidos consecutivos en dobles figuras de Michael Jordan, con 867. En vísperas de Playoffs, tiene la posibilidad de participar por octava vez consecutiva de las NBA Finals y de ganar su cuarto campeonato. Y la chance de, por qué no, arrebatarle a James Harden el MVP de la temporada regular. LeBron no se equivoca. Como los buenos vinos, él mejora con los años.

LLEGÓ LA HORA

Desde aquel 12 de junio de 2017 en el que Golden State levantó el trofeo Larry O’Brien por segunda vez en tres años, muchas cosas han ocurrido en la NBA: cambios en los equipos, en los bancos y hasta en las marcas. Lesiones, sorpresas, apariciones y, como siempre, mucho show. En mayor o menor medida, todo lo que ha sucedido en ese trayecto ha marcado el destino de las franquicias para esta época del año. Algunas serán protagonistas, otras mirarán por TV. Es la hora de la verdad. Llegaron los Playoffs.

EL ÚLTIMO ÍDOLO

Muchos no lo saben, pero Paul Pierce nació y creció en Los Angeles. En la adolescencia, moldeó su juego al observar a Magic Johnson. Estuvo perdidamente enamorado del Showtime. Pero la vida y la NBA tienen su propio libreto. Y aquel muchacho californiano de gran talento recaló en el equipo de la vereda de enfrente en 1998.

Veinte años después, Pierce se retiró con un campeonato, un MVP Finals y su nombre grabado en un pasillo del TD Garden. Aunque logró algo aún más grande: se convirtió en el último ídolo de la franquicia más ganadora de la historia. Nada mal para un muchacho de la Costa Oeste…

 

EL GRAN POP

«Cuando nada parece ayudar, voy a mirar a un pica-piedras martillar su roca hasta
unas cien veces sin que se vea ni siquiera una grieta. Sin embargo, al centésimo primer martillazo la roca se rompe en dos. Y yo sé que no fue ese golpe el que lo logró, sino todos los anteriores.» La frase es de Jacob Riis, un fotógrafo y periodista danés que pasó gran parte de su vida mejorando la de los inmigrantes en Estados Unidos. En 1996, esa cita suya llegó a San Antonio en forma de cuadro y abajo del brazo de un nuevo entrenador. El hombre la colgó en la entrada del vestuario y, desde ese entonces, se ha transformado en la filosofía del equipo. Gregg Popovich no tardó ni un día en cambiar la vida de los Spurs.

Su figura suele definirse como contradictoria. Es una rara mezcla entre dureza, bondad y sabiduría. Mucha sabiduría. Tras estos veintidós años en los banquillos de la NBA, los cinco campeonatos logrados, o las 21 clasificaciones consecutivas a Playoffs, o las más de mil victorias son los argumentos que se utilizan para medir su impacto. Y están bien, pero no alcanzan. Es que Popovich ha sido, es y seguirá siendo uno de esos maestros que eligen el deporte como medio para enseñarle a los demás a ser gente. Se necesitan muchos más como él para entender que no todo ocurre dentro de la cancha. Que ganar o perder no es lo único.

Más de dos décadas de éxito. Más de veinte años de aprendizajes. La historia de Gregg Popovich y San Antonio Spurs, un oasis en el desierto de la fugacidad.

 

CUANDO MOZART JUGÓ EN NEW JERSEY

El destino quiso que la NBA pudiera disfrutar a Drazen Petrovic nada más que cuatro años. Luego de arrasar con Europa, al genio croata le llegó en 1989 la oportunidad de exhibir su talento en el mayor de los escenarios. Pero en Portland, su primer equipo en la liga, apenas le dieron un papel de relleno. Insatisfecho, en 1991 Petro exigió un traspaso. Finalmente, New Jersey se convirtió en el lugar en el que el Mozart de Sibenik pudo componer las melodías de su juego sin limitaciones.

¿Qué tan grande era su futuro en la NBA? La duda será eterna. Al menos queda el consuelo de saber que, en tan solo cinco temporadas, Petrovic sentó las bases del básquet moderno.

LA PRIMERA CITA

En la actualidad, Luka Doncic es la gran estrella del básquet europeo. Muchos analistas consideran que será una de las primeras elecciones del próximo Draft. Pero hubo un tiempo en que, si el mejor jugador de Europa llegaba a la NBA, nadie hacía mucho escándalo. Y así, silbando bajito, fue como Manu Ginobili entró por primera vez al gimnasio de San Antonio Spurs. Aunque su talento tardó poco en hacerse escuchar.

 

EL JOVEN REY

Ni en Cleveland, ni en Miami. LeBron James jugó el mejor básquet de su vida en el instituto Saint Vincent – Saint Mary, con sus amigos de la infancia. Fue en esos tiempos de secundario cuando todos los medios de Estados Unidos enfocaron sus cámaras hacia aquel joven que había nacido para jugar este deporte. No era para menos. A los 16 años, LeBron hacía las mismas cosas que luego repitió (y repite) incansablemente durante estas quince temporadas en la NBA.

Desde ese chico que emergió de la pobreza a base de esfuerzo y talento hasta este veterano que aún reina en el más alto nivel, una cosa se ha mantenido inalterable: cuando algo parece imposible, todos saben que es hora de darle la pelota al Rey.

 

LARRY, LA LEYENDA

Ya sea en los graneros de su French Lick natal o en cualquiera de los estadios de la NBA, a Larry Bird no le temblaba el pulso cuando agarraba una pelota de básquet. Solía experimentar con nuevas mecánicas de tiro en partidos definitorios de un cruce de Playoffs, mientras que otros se sumergían en un mar de nervios. Ya lo dijo Magic Johnson: «Es el jugador blanco más duro que vi en mi vida.»

Pero una de las características principales de su carrera fue la utilización, casi a niveles artísticos, del tan nombrado trash-talking. Porque, aunque su imagen era la de un introvertido aldeano de un pueblito de Indiana, dentro de la cancha era capaz de intimidar hasta al mismísimo Julius Erving.

«HAY UN NUEVO SHERIFF EN EL PUEBLO»

El Dream Team de 1992 fue, tal vez, el mejor equipo formado en la historia del deporte. Once de los doce integrantes del plantel fueron inducidos al Hall of Fame de la NBA. Aquellos Juegos Olímpicos de Barcelona vieron desfilar a esta constelación de estrellas a través de todo el torneo: ocho victorias, cero derrotas y el oro como final del recorrido.

Sin embargo, este fenómeno deportivo significó mucho más que eso. También fue el escenario en el que Magic Johnson y Larry Bird le cedieron definitivamente el trono del básquet a Michael Jordan. Pero, antes de que el 23 de Chicago se sentara en él, Magic disputó ese lugar por una última ocasión. Lo hizo en Montecarlo, durante el mejor partido de entrenamiento que jamás se haya visto.