THE HUMAN HIGHLIGHT

Plástico, potente, atlético, talentoso. Dominique Wilkins fue, como jugador de básquet, todo lo que alguien que sueña con serlo puede pedir. Era al que todos miraban cuando buscaban una jugada sobresaliente, esa que jamás habían visto. Y esta es su historia.

 

DERRICK WHITE

La historia grande de San Antonio está marcada, entre otras cosas, por saber encontrar el talento oculto. Eso se tradujo en los comúnmente llamados «robos del Draft», encabezados por leyendas como Manu Ginobili y Tony Parker. A esa lista hay que agregarle la última aparición, la de Derrick White, el muchacho que pasó desapercibido durante gran parte de su carrera y que llegó a los Spurs para quedarse.

T-MAC

«Tracy McGrady es, por lejos, el jugador más duro que tuve que enfrentar. Cuando tienes esa combinación de habilidades, todo se torna muy peligroso.» Para alcanzar su condición de leyenda, Kobe Bryant ha hecho un culto de la confrontación, de la competencia y de la utilización del otro como meta para superarse. Por lo tanto, que se refiera a alguien de esa manera significa más que cualquier otro elogio. Y es que, durante toda su carrera, T-Mac demostró ser una de las fuerzas más impactantes que haya presenciado la NBA. Basta con recordar aquella épica remontada de Houston Rockets ante San Antonio Spurs, con McGrady como protagonista principal, para dimensionar su impacto en el juego. Una de las tantas épicas en las que se vio involucrado él, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.

 

 

LA ANTI-ESTRELLA

El concepto de superestrella deportiva está estrechamente relacionado con lo mediático y con el show. Sin embargo, existen casos en los que un personaje rompe con ese molde. Por eso, y a pesar de que su forma de ser contrasta con esas cualidades, no podemos negar que Kawhi Leonard es una superestrella de la NBA. Kawhi no suele hablar mucho, pero su juego sí que lo hace. Y eso ha ocurrido durante toda su carrera. Pero, ¿por qué Leonard es tan introvertido? ¿De dónde sacó su brutal ética de trabajo? ¿Cuál es la historia detrás del que es, para muchos, el jugador más completo de la liga? En CROSSOVER te lo contamos.

EL ALMIRANTE

Antes del legendario Big Three compuesto por Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginobili, San Antonio era comandado por un hombre con aptitudes pocas veces vistas. Le decían El Almirante y su impacto en la franquicia dio inicio a una de las dinastías más importantes en la historia de la NBA. Viajamos al pasado para recordar la carrera de David Robinson.

EL CAÑONERO

No existen muchos jugadores que representen tan bien a una institución como lo ha hecho Louie Dampier con la ABA. Como cañonero premiere de la liga, ayudó a promocionar e impulsar el tiro de tres puntos y lo elevó a niveles nunca antes vistos. Experto en el clutch, sus intervenciones definitorias en juegos cerrados son recordadas aún hoy. Fue vistiendo la camiseta de los Kentucky Colonels que alcanzó la gloria, al ser campeón en 1975.

EL GIGANTE GENTIL

La NBA le debe mucho de su atractivo a la vieja ABA, aquella liga que entendía el básquet como un espectáculo que trasciende al juego. Lo mismo sucede con los jugadores: las nuevas estrellas han caminado el sendero que construyeron las leyendas del pasado. Artis Gilmore es una de ellas. Y es necesario conocer su historia.

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LOS DIEZ MOMENTOS DE MANU

Cuatro campeonatos, más de mil partidos durante dieciséis temporadas, premios y reconocimientos de todo tipo: la carrera de Manu Ginobili en la NBA está plagada de momentos extraordinarios. En CROSSOVER, decidimos elegir los diez mejores y contarlos en orden cronológico. Pasen y vean.

 

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DERRIBANDO FRONTERAS

Lo de quebrar prejuicios ya es cotidiano para Becky Hammon. Por eso, no es sorpresa que San Antonio Spurs haya elegido ubicarla en el banquillo del entrenador Gregg Popovich como una de sus asistentes principales. La exjugadora de la WNBA irrumpió en una liga dominada por los hombres y, a base de esfuerzo y mucho conocimiento, demostró que cada paso suyo tiene la fuerza suficiente como para derribar una barrera. Son muchas, pero Hammon, lejos de pretender esquivarlas, las embiste con la solvencia de quien se sabe capaz: en la NBA fue la primera asistente, la primera en dirigir un partido (lo hizo en la Summer League) y la primera considerada para dirigir una franquicia. Y aunque Milwaukee, el equipo interesado, finalmente se decidió por Mike Budenholzer, cada vez falta menos para que esta pionera se transforme en la primera mujer en ocupar el cargo.

 

ANTES Y DESPUÉS DE DUNCAN

El 25 de junio de 1997, San Antonio elegía en la primera posición del Draft a un muchacho de Islas Vírgenes que, tiempo atrás, soñaba con ser nadador profesional. Exactamente dos años más tarde, la franquicia conseguía el primer título de su historia, con él como MVP Finals. No hay mejor ejemplo: la vida de los Spurs se divide en antes y después de Tim Duncan.

 

LA DECISIÓN 2.0

La temporada de LeBron James ha terminado. En ella, ha demostrado que todavía es capaz de dominar la NBA. Sin embargo, las pruebas evidencian que ese dominio individual no es suficiente como para alcanzar otro título. Golden State es demasiado, incluso para el mejor jugador del mundo.

Casi ocho años después de aquella decisión de irse de Cleveland para alcanzar la gloria en Miami, LeBron deberá definir qué hará con su futuro. Y, a esta altura, los posibles destinos se cuentan con los dedos de una mano.

LOS VIAJES DEL REY

Desde hace ocho temporadas, en la Conferencia del Este hay una ley que se mantiene inalterable: contar con LeBron James es un pase directo a las NBA Finals. Año tras año, las demás franquicias que prescinden del Rey han encarado la postemporada con la idea de destronarlo como meta final. Todas han fallado en el intento. Estos Playoffs no son la excepción. Y LeBron, esta vez en Cleveland, disputará nuevamente una definición del campeonato. Otro hito en su carrera, que inevitablemente se ubicará para siempre entre las más impresionantes en la historia del deporte.

EL ENIGMA KAWHI

La lesión de Kawhi Leonard -y todo lo que la rodea- se ha transformado en una de las principales historias de esta temporada. Las disidencias entre el jugador y San Antonio en el diagnóstico de la lesión, ciertas declaraciones sugestivas de miembros de la franquicia y la ausencia de Leonard en momentos críticos como los Playoffs han generado un clima de incertidumbre para lo que se avecina. Fiel a su forma de ser, el MVP de las Finales de 2014 se ha mantenido en silencio. Y, mientras su futuro se hunde cada vez más profundo en el misterio, la NBA espera por la resolución del enigma.

EL NACIMIENTO DE LA LEYENDA

La victoria de Golden State sobre San Antonio en el quinto partido de la primera ronda de Playoffs supuso el cierre de una temporada más, la número dieciséis, para la carrera de Manu Ginobili en la NBA. El futuro es incierto. Como sucedió antes de esta campaña, el argentino se tomará uno o dos meses para decidir si volver por un año más o colgar definitivamente las zapatillas. De cualquier manera, su paso por la mejor liga del mundo será uno de los más laureados -y respetados- en la historia: cuatro campeonatos, récords de todo tipo, un premio al Mejor Sexto Hombre y el aprecio de toda la organización. Ese camino, que podrá dimensionarse aún mejor con el paso de los años, comenzó en forma de quiebre, de aparición fulgurante. En aquellos días, el deporte estadounidense miraba de reojo al que no fuera de su tierra, y lo mismo hizo con Ginobili. Sin embargo, Manu tardó poco en demostrarles que él también tenía mucho para enseñar.

16/04/18

La jornada de ayer nos regaló dos partidos de Playoffs. Dos nuevas historias para contar.


EL TALENTO NO ENVEJECE


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Toda historia debe tener algún que otro conflicto. De otra manera, no se explica que Dwyane Wade haya dejado Miami para vagar por otras franquicias. El Heat es su casa. No ha existido otro jugador que defienda mejor esos colores. No importa el rival, el escenario ni la fecha, él siempre va a dar un poco más que el resto. Lo demostró ayer, en el triunfo de su equipo ante Philadelphia por 113-103. Wade anotó 28 puntos, bajó siete rebotes y repartió tres asistencias, pero su impacto no se puede explicar sólo con estadísticas. Como el gran veterano que es, manejó los tiempos del partido en todo momento. Sacó a Miami del apuro que suponía la remontada del local y sentenció el partido con la soltura de quien sabe ganar. Ahora, los 76ers deberán ir a Florida a recuperar la ventaja en la serie, que parece tener destino de séptimo juego.


DÍAS GRISES


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La serie entre Golden State y San Antonio parece tener un final inevitable. Es tal la diferencia que existe entre el vigente campeón y los Spurs, que cualquier intento de rebeldía es apagado por la actuación de alguna estrella. Anoche, los Warriors se impusieron por 116-101 y estiraron su ventaja a dos partidos. Tal vez, que la eliminatoria se mude al AT&T Center por los próximos dos partidos ayude a los dirigidos por Gregg Popovich a equilibrar las cosas. Pero, por el momento, lo hechos no dan indicios de que el presente de la franquicia alcance para mantenerse con vida en los Playoffs. Mientras tanto, Kawhi Leonard sigue inmerso en una novela mediática que sólo puede acabar mal. No son buenos días para San Antonio.


 

14/04/18

Llegaron los Playoffs, el mejor momento del año en la NBA. Cuatro partidos se disputaron en la primera jornada. Conocé sus historias.

DIFERENCIAS CLARAS


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La lógica se impuso en el partido inaugural de esta postemporada. Por la primera ronda de la Conferencia Oeste, Golden State le ganó fácilmente a San Antonio por 113-92. Más allá de sus posiciones en la grilla (segundo y séptimo, respectivamente), la diferencia entre el equipo local y los de Gregg Popovich es muy grande, y quedó demostrado ayer. La ausencia de Kawhi Leonard, el bajo rendimiento de figuras como Pau Gasol, Patty Mills y Danny Green y los años en la espalda de Tony Parker son problemas difíciles de solucionar, incluso con la presencia de un All-Star como LaMarcus Aldridge. Cierto es que las apariciones de Manu Ginobili siempre le inyectan competitividad al quinteto en cancha, pero un candidato no puede depender exclusivamente de su jugador más veterano.

Golden State no contará con Steph Curry durante toda la serie. Y, en cierto punto, los malos resultados en el cierre de la temporada regular podían darles ciertas esperanzas a las demás franquicias que intentarán quitarles el trono. Pero los Warriors tienen a un MVP como Kevin Durant (24 puntos, siete rebotes y ocho asistencias), a un anotador serial como Klay Thompson (27 puntos, 11 de 13 tiros de campo) y siguen siendo los campeones defensores y uno de los más grandes equipos en la historia de la NBA. Los Spurs, en cambio, están muy lejos de aquel nivel que los hizo temibles. Demasiada diferencia a favor de la lógica.


 

EL NORTE, EN ORDEN


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Gran parte de las críticas hacia Toronto responden a que, según los que las hacen, nunca pueden plasmar en los Playoffs todo lo bueno que muestran en la temporada regular. Particularmente, ese cuestionamiento se centra en sus dos All-Star: Kyle Lowry y DeMar DeRozan. Hay un problema con eso. Primero, la dupla que conforma el base y el escolta es una de las mejores de la NBA hace varias campañas y, pese a quien le pese, han liderado a la franquicia hacia sus primeras Finales de Conferencia, en 2016. Y segundo -pero no menos importante-, los Raptors son un equipo, en toda la amplitud del concepto. Es por eso que sus rivales no deben preocuparse sólo por Lowry y DeRozan. Lo entendió ayer Washington, cuando sufrió los 23 puntos y doce rebotes de Serge Ibaka y se fue derrotado del Air-Canada Center por 114-106.


CON LA JUVENTUD AL MANDO

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Miami se fue al descanso del primer juego de la serie frente a Philadelphia con una ventaja de cuatro puntos. ¿Qué pasó para que, al finalizar el partido, los 76ers festejaran su decimoséptima victoria consecutiva? Sencillamente, una segunda mitad digna de un equipo preparado para los Playoffs: anotaron diez de sus dieciocho triples y ganaron los dos cuartos por quince o más puntos. El resultado final fue 130-103, pero la sensación de superioridad de un conjunto sobre otro en el tramo decisivo del encuentro fue incluso mayor a lo que dicen esos números.

¿Qué decir de Ben Simmons? Aun al cometer varios errores en el manejo de la pelota (tuvo cinco pérdidas de balón) y registrar un bajo porcentaje de acierto en los tiros, fue el jugador más dominante del partido. Al australiano se le hace fácil merodear las triples decenas. Anoche, se quedó a un rebote de hacer algo que sólo logró Magic Johnson en 1980: conseguir un triple-doble como novato en el debut de postemporada. Simmons finalizó el juego con 17 puntos, 14 asistencias y nueve rebotes. La NBA va a ser suya.


EL PRIMER ROBO


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New Orleans se convirtió en el primer visitante que gana en estos Playoffs. Fue en la casa de Portland y lo hizo por 97-95, en un partido que podría haber cerrado mucho antes. Es que los Pelicans alcanzaron una ventaja de 19 puntos durante el tercer cuarto, pero no fueron capaces de mantenerla y el local se acercó peligrosamente, pese a los bajos rendimientos de Dame Lillard (18 puntos, 26% de acierto en tiros de campo) y CJ McCollum (19 puntos, 7 de 18 tiros acertados). Sin embargo, cuando la épica parecía posible, los Blazers no pudieron torcer el destino del partido en ninguna de las últimas posesiones. Gran triunfo para el sexto clasificado del Oeste.

Lo de Anthony Davis merece un párrafo aparte. El pívot de 25 años jugó anoche el quinto partido de postemporada en su trayectoria. En ninguno de ellos ha bajado de 25 puntos, pero ante Portland pasó por mucho ese promedio: 34 unidades, a las que se le suman 14 rebotes y cuatro tapones. Con estos números, se transformó en el cuarto jugador con más puntos en los primeros cinco juegos de Playoffs de su carrera (161), sólo superado por Michael Jordan, Kareem Abdul-Jabbar y LeBron James.

Que, durante sus cinco campañas previas en la NBA, Davis haya pisado esta instancia apenas una vez fue un desperdicio de talento. Ya era hora de que la gerencia de New Orleans armara un equipo acorde al nivel de su estrella.


 

EL GRAN POP

«Cuando nada parece ayudar, voy a mirar a un pica-piedras martillar su roca hasta
unas cien veces sin que se vea ni siquiera una grieta. Sin embargo, al centésimo primer martillazo la roca se rompe en dos. Y yo sé que no fue ese golpe el que lo logró, sino todos los anteriores.» La frase es de Jacob Riis, un fotógrafo y periodista danés que pasó gran parte de su vida mejorando la de los inmigrantes en Estados Unidos. En 1996, esa cita suya llegó a San Antonio en forma de cuadro y abajo del brazo de un nuevo entrenador. El hombre la colgó en la entrada del vestuario y, desde ese entonces, se ha transformado en la filosofía del equipo. Gregg Popovich no tardó ni un día en cambiar la vida de los Spurs.

Su figura suele definirse como contradictoria. Es una rara mezcla entre dureza, bondad y sabiduría. Mucha sabiduría. Tras estos veintidós años en los banquillos de la NBA, los cinco campeonatos logrados, o las 21 clasificaciones consecutivas a Playoffs, o las más de mil victorias son los argumentos que se utilizan para medir su impacto. Y están bien, pero no alcanzan. Es que Popovich ha sido, es y seguirá siendo uno de esos maestros que eligen el deporte como medio para enseñarle a los demás a ser gente. Se necesitan muchos más como él para entender que no todo ocurre dentro de la cancha. Que ganar o perder no es lo único.

Más de dos décadas de éxito. Más de veinte años de aprendizajes. La historia de Gregg Popovich y San Antonio Spurs, un oasis en el desierto de la fugacidad.

 

«EL TRABAJO DE MANU ES SER MARAVILLOSO CADA NOCHE»

Todavía estaba fresca su brillante actuación ante Portland cuando Manu Ginobili volvió a demostrar por qué es uno de los mejores deportistas de la historia argentina: anoche, en el juego frente a Sacramento, anotó nuevamente 17 puntos y fue el factor clave de la victoria de San Antonio por 98-85 que le dio la clasificación a los Playoffs por vigésimo primera vez consecutiva.  Y Gregg Popovich, como suele suceder, elogió al escolta de 40 años en la rueda de prensa post-partido.

SER ETERNO

[dropcap]U[/dropcap]na de las frases célebres de la encumbrada poeta estadounidense Emily Dickinson reza: «Para siempre está compuesto de ahoras.» Es un concepto que, aunque no encuentra su génesis en el deporte, describe con precisión la vida de los atletas. Como si de una deuda se tratara, un deportista necesita revalidarse en cada actuación. Muchas veces, la falta de memoria se traduce en crueldad: no importa que el pasado esté cubierto de logros. Una falla en el ahora suele opacar casi todo lo anterior. Por eso, hablar de eternidad en el deporte es remitirse a un selecto grupo de individuos que han encontrado la manera de reinventarse en el éxito constantemente.

Ser eterno no es ganar campeonatos. No lo es, tampoco, conseguir logros individuales. Que encuentres siempre la forma de ayudar a tu equipo no te hace eterno. Ni que te preocupe más el beneficio colectivo que el propio. Mantenerse en la élite del deporte durante décadas no te garantiza la eternidad. Los constantes elogios y reconocimientos de compañeros y rivales, tampoco. No serás eterno por ganar más que los otros, ni por hacerlo respetando los valores de la competencia. Romper récords no va alcanzar. E inventarlos no hará la diferencia. Tener una estatua no te convertirá en inmortal. No lo hará, tampoco, ser el espejo de millones que deciden caminar sobre tus pasos. En definitiva, ser eterno no se trata de lograr algo de eso, sino todo. Y reivindicarlo cada día de tu vida.

La eternidad no es un trabajo para cualquiera. Demanda un sacrificio que no muchos están dispuestos a ofrecer: dar el ejemplo continuamente. Desde hace más de veinte años, la historia del deporte argentino puede presumir de contar con un integrante de ese grupo minoritario. Alguien que siempre será más que ayer pero menos que mañana. El eterno Manu Ginobili.

 

 

«ÉL ES UN HALL OF FAMER»

La actuación de Manu Ginobili en la victoria de San Antonio por 116-105 ante Portland ha sido otro de sus tantos golpes a la cara del tiempo. El argentino anotó 17 puntos sin fallos en sus tiros de campo (7/7) y, además, bajó tres rebotes y dio una asistencia. Pero desde hace tiempo que Ginobili está al margen de cualquier estadística. Su impacto en el partido se puede resumir en un momento transcurrido durante el último cuarto: con los Blazers acercándose en el marcador, él encestó un triple. Luego, capturó un rebote en su aro, condujo la transición ofensiva y volvió a marcar desde la linea de tres puntos. Finalmente, robó el balón en la siguiente posesión rival y culminó la jugada con una bandeja. Todo en un minuto.

Es tal la admiración que Manu genera en sus compañeros que todos ellos coinciden en que su carrera tiene un único destino: eternizada en el Salón de la Fama, junto a los más grandes en la historia de este deporte.

LA PRIMERA CITA

En la actualidad, Luka Doncic es la gran estrella del básquet europeo. Muchos analistas consideran que será una de las primeras elecciones del próximo Draft. Pero hubo un tiempo en que, si el mejor jugador de Europa llegaba a la NBA, nadie hacía mucho escándalo. Y así, silbando bajito, fue como Manu Ginobili entró por primera vez al gimnasio de San Antonio Spurs. Aunque su talento tardó poco en hacerse escuchar.

 

04/04/18

La situación se ha tornado dramática en el Oeste. Quedan seis días para el cierre de la temporada regular y ya nadie puede asegurar nada. En el Este, la mesa está servida para uno de los Playoffs más competitivos de los últimos años.

ÁNGELES Y DEMONIOS


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San Antonio saldrá con más dudas que certezas de su estadía en Los Angeles. Cayó ante los Clippers en el Staples Center y, unas horas y un cambio de logo después, volvió a morder el polvo en el mismo escenario, esta vez ante los Lakers. La derrota por 122-112 en tiempo suplementario deja a los Spurs empatados con Oklahoma en el quinto lugar y a medio juego de la séptima y octava posición de la Conferencia Oeste. En dos días recibirá a Portland en el AT&T Center, con la imperiosa necesidad de obtener una victoria para alejar los fantasmas de una posible no clasificación a los Playoffs.

Kyle Kuzma merece una mención aparte. El novato (¿realmente lo es?) elegido en el puesto 27 del pasado Draft por Los Angeles no es solamente el robo de aquella ceremonia. Desde que pisó la NBA, juega como si estar en la mejor liga del mundo fuera algo sencillo. Anoche se despachó con 30 puntos (cinco triples) y cinco rebotes. Un fiel heredero de la mentalidad ganadora que desarrolló Kobe Bryant durante sus veinte temporadas.


SOMOS LOS QUE ESTAMOS


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La Conferencia Este se prepara para afrontar la postemporada con sus ocho clasificados confirmados. Anoche, Philadelphia le ganó a Detroit por 115-108 y apagó esa vaga esperanza que hacía a los Pistons creer en un milagro. Junto a los de Ben Simmons y Joel Embiid, estarán Toronto, Boston, Cleveland, Indiana, Miami, Washington y Milwaukee, el último en asegurar su puesto.

Tras derrotar cómodamente a Boston por 96-78, apenas una victoria separa a los Raptors de terminar como líderes del Este por primera vez en su historia. La lucha estará en el fondo: entre el Heat -que venció a Atlanta por 115-86-, los Bucks y los Wizards se repartirán el sexto, séptimo y octavo puesto. La calma que precede a la tormenta.


EN LA CORNISA

NBA: New Orleans Pelicans at Dallas Mavericks

New Orleans vivirá los momentos restantes de la temporada regular en un constante nerviosismo. Anoche ante Dallas, los Pelicans sumaron el triunfo número 44 de su campaña al imponerse por 123-95. Y esa simple victoria es, por ahora, el diferencial que lo separa de aquellas franquicias que mirarán los Playoffs por televisión. Mañana enfrentará a Phoenix, el peor equipo del torneo. Pero la seguidilla final es la que siembra la incertidumbre: Golden State, Los Angeles Clippers y San Antonio. Mientras tanto, Denver espera ansioso un traspié suyo para quedarse con el octavo billete de postemporada. No hay margen de error.