A MIS ÓRDENES

Todos nacen con un talento. Algunos lo utilizan activamente en sus vidas, mientras que otros simplemente lo dejan olvidado en algún rincón. Más allá de que su extensa trayectoria moldeó su forma de entrenar, Tom Izzo trajo desde la cuna una habilidad que lo marcó durante toda su vida: la de entender que, detrás de cada jugador con posibilidades de convertirse en estrella, está la persona.

Escrito por Crossover

Básquet y algo (mucho) más.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: