SAM BOWIE, EL DRAFT DE 1984 Y UNA CRUZ LLAMADA JORDAN

En la NBA, una liga regida por las comparaciones, a Sam Bowie le tocó lidiar con la peor de todas. Es que el pívot, elegido por Portland en la segunda posición del Draft 1984, tuvo que soportar durante toda su carrera los éxitos del muchacho seleccionado tras él: nada menos que Michael Jordan. Ese peso, sumado a un sinfín de lesiones, limitaron al mínimo el impacto de Bowie en la élite. Su historia quedará marcada por lo que podría haber sucedido más que por lo que efectivamente ocurrió.

Escrito por Crossover

Básquet y algo (mucho) más.

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