EL GUANTE

El único base ganador del premio al Mejor Defensor del Año en la historia de la NBA debía ser alguien rudo, listo para incomodar al rival a través de todos los medios posibles. Y nadie encastraba mejor con esa descripción que Gary Payton. Fuera un novato o Michael Jordan, el ídolo de Seattle no se dejaba intimidar por su contrincante. Así, forjó una carrera que encontró un merecido lugar en el Hall of Fame. Y esta es su historia.

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