OSCAR SCHMIDT, EL MANO SANTA

Que el máximo anotador en la historia del básquet no sea de la patria creadora del juego es, de inicio, una demostración de que ese hombre pertenece a la élite de este deporte. Ofensivamente imposible de parar, Oscar Schmidt forjó una carrera sumamente exitosa sin haber participado jamás de la NBA. En su época, la normativa prohibía a los jugadores de la liga estadounidense jugar para su seleccionado nacional, y Schmidt prefirió defender los colores de su país antes que hacerse camino entre las estrellas. ¿Qué hubiera pasado si el brasileño hubiese decidido jugar en la NBA? Él mismo lo aclara: “Hubiera sido uno de los diez mejores jugadores de la historia.”

Escrito por Crossover

Básquet y algo (mucho) más.

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