EL ORIGEN

La NBA descubrió en el comienzo de la década a quien quizás es el mejor tirador de todos los tiempos. El estilo de Steph Curry quebró todos los esquemas existentes, extendió los horizontes posibles para un tiro y se llevó puesta la mecánica tradicional, récord tras récord. Y Curry no es sólo un excelso triplero. A su principal arma se le suma un alto entendimiento del juego, así como también un arsenal de tiros a los que acude con facilidad mediante la amenaza que supone su triple.

Sin embargo, su camino hacia el estrellato no fue tan esplendoroso. Durante la secundaria, nadie creía que Curry sería un MVP de la NBA, y muy pocos que llegaría a la mejor liga del mundo. En esa época, eran sus debilidades físicas las que resaltaban más que cualquier cualidad. “Muy bajo, malo en defensa, muy débil para esto”, solía escuchar el base. Fue mediante el entrenamiento y la repetición casi robótica que Curry pulió sus virtudes y escondió sus deficiencias, hasta convertirse en una pieza única de este deporte.

Escrito por Crossover

Básquet y algo (mucho) más.

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