EL GUSANO QUE NO QUISO SER MARIPOSA

La NBA es un producto de consumo masivo. Aparece tanto en las pantallas de Estados Unidos como en los smartphones de China y Sudamérica. Gran parte de esas apariciones se deben a los famosos highlights, esas jugadas que sobresalen entre otras durante un partido. Por lo general, las acciones ofensivas son aquellas que predominan. No resulta descabellado, entonces, que los grandes jugadores de ataque sean los favoritos de la gente.

Sin embargo, hubo un jugador que, durante las décadas del 80 y del 90, encontró una forma de colarse entre los mejores. Lo hizo yendo contra la corriente, enfocándose en el “trabajo sucio”, ese que pocos quieren hacer. Así fue que completó una carrera brillante, en la que sobresalen cinco campeonatos, dos premios de Mejor Defensor del Año y siete títulos de máximo reboteador. Dennis Rodman, el gusano que jamás quiso ser mariposa.

 

Escrito por Crossover

Básquet y algo (mucho) más.

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