EL ÚLTIMO GRAN SHOW

Magic Johnson se retiró de la NBA en 1996. Luego de estar inactivo por cuatro temporadas, volvió para jugar 32 partidos en su amada Los Angeles Lakers, hasta que la eliminación de Playoffs en manos de Houston Rockets lo alejó definitivamente del profesionalismo. Sin embargo, su última gran aparición sucedió varios años antes, y lo encontró vestido de azul, rodeado de estrellas y con un estadio entero aplaudiéndolo.

En 1991, Johnson anunció que era VIH positivo y que se despedía del deporte. La noticia causó tal conmoción que, horas después del anuncio, más de un millón de personas se presentaron en diversas clínicas para realizarse un análisis de sangre. Acostumbrados a soñar cada vez que lo veían moverse en una cancha, los fans de la liga se negaron a aceptar su decisión y lo votaron para que sea el base titular del equipo del Oeste en el All-Star Game de 1992.

Aunque varios jugadores se opusieron públicamente y el hecho tomó una dimensión social-cultural impensada, Magic estuvo presente en la ceremonia organizada en Orlando. Y, una vez allí,  hizo lo que mejor supo hacer durante toda su carrera: sonreír y jugar al básquet como nadie.

Escrito por Crossover

Básquet y algo (mucho) más.

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