“YO PODRÍA PATEARTE EL TRASERO”

Corría el año 1999. Un año atrás, Michael Jordan había completado una de las proezas más impactantes en la historia de este juego: conseguir un segundo three-peat y alcanzar los seis títulos en la NBA. Pero el tiempo pasó y Jordan llevaba ya un año retirado. Phil Jackson, su entrenador durante todos los campeonatos obtenidos con Chicago, le pidió que acudiera a uno de los partidos de su nuevo equipo, Los Angeles Lakers. ¿El motivo? Aconsejar a la nueva estrella de la liga, un joven llamado Kobe Bryant. Unos pocos segundos bastaron para que Jackson descubriera que ese encuentro no iba a ocurrir como él esperaba…

Escrito por Crossover

Básquet y algo (mucho) más.

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