SIR CHARLES

Charles Barkley es el ejemplo perfecto de que no es necesario ganar un campeonato para ser una leyenda. Como muchos otros sufrió el hecho de ser contemporáneo a Michael Jordan, quien supuso una puerta infranqueable al momento de coronarse en la NBA. Sin embargo, ni siquiera el mejor jugador de la historia pudo evitar que Barkley acumulara otros prestigiosos reconocimientos individuales (MVP de la temporada regular en 1993, elegido como uno de los cincuenta mejores jugadores en la historia e inducido al Hall of Fame en 2006) y colectivos (oro olímpico en 1992 y 1996) que le permiten sentarse en la mesa de los más grandes.

Conocido tanto por su talento como por su tendencia a estallar ante los micrófonos, Sir Charles se erige como un pilar histórico del mundo mediático de la liga. Y en esa posición se mantiene aún hoy, enfocado en su faceta de comentarista televisivo. Pero siempre es bueno recordar aquellos años en los que los ojos del público se maravillaban con ese “gordito” capaz de moverse como nunca nadie de su tamaño se había movido.

Escrito por Crossover

Básquet y algo (mucho) más.

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